sábado, diciembre 06, 2008

martes, diciembre 02, 2008

Carlos Geywitz que estás en el cielo!!!


¡Qué sorpresa me he llevado esta tarde mientras ordenaba el caos de mi escritorio. Encontré estas fotografías históricas! Año 1990, departamento de daddy donde hice una fiesta porque recién había conocido a Thomas Harris de quien ya no volvería a separarme. Venían Carlos Geywitz y María, la hija de Ingmar Bergman, la mujer amada por Carlos, quienes fueron pareja durante varios años. También aparecen mi bella hermana Lila, la Verito, sicopedagoga del colegio Terranova donde ambas trabajábamos y un poeta portoriqueño de cuyo nombre me encantaría acordarme que finalmente se quedó con la Verito.
Esa noche la contaré en otra historia, tal vez en FB porque el episodio está narrado en mi novela: "Mi amor por ti", antes de que Carlos abandonara este mundo.
Cuando ya era muy tarde Carlos dijo: Ya Tere, antes de que todos nos curemos, firma la autorización para la Sun Axelsson que publicará nuestros poemas en Boniers, traducidos al sueco.
Los poetas éramos en "Bevingade Lejon", Carlos Geywitz, Adrián Santini, Sergio Infante, Diego Maquieira y yo.

REAPARICIONES


Se quejan temblando
las hojas de la planta que está cerca de la puerta
cuando sales;
cuando abandonas todo,
es decir,
cuando abandonas mis brazos abiertos
y los brazos de mis brazos
donde tiendo a inventarte
o te pido que lleguemos a un acuerdo.

Pero tengo algunas decisiones tomadas,
por eso amo tanto el silencio
que flota oscureciéndose a nosotros,
y el largo interrogar de tus pupilas
cuando nos tiende emboscadas.

Y te husmeo te soslayo te averiguo
te recapacito te vuelvo a tu lugar
te emprendo finalmente en retirada
con la misma rigurosidad de tu voz cuando define
que todo lo anterior se nos parece y aparece y reaparece.

Entonces atiendo la contraorden de tus ojos
cuando hablas y te apoderas de mis dedos
buscando explicaciones.

Y yo vuelvo a mirarte
porque siempre vuelvo
al lugar del crimen.

De Género Femenino, Ed. Planeta, 1988

miércoles, noviembre 26, 2008

domingo, noviembre 16, 2008

Elefante en edición digital y INcompleto

Aquí estamos las tres elefantas protagonistas del libro en el matrimonio de Cecilia.
Amigos y amigas, si quieren leer mi libro, aquí va el enlace. Está INcompleto. Me encantaría recibir sus comentarios.
Gracias


http://www.facebook.com/l.php?u=http://books.google.es%2Fbooks%3Fprintsec%3Dfrontcover%26id%3DgLLBhcJbTlYC

viernes, noviembre 07, 2008

Elefante ha hecho su presentación en sociedad







Amigos queridos, por fin se hizo la presentación en la casa de Pablo Neruda, La Chascona, en el barrio Bellavista. Unas fotografías de muestra.




Besos a todos los que pasan por aquí...




domingo, octubre 26, 2008

Elefante –Ril Editores, 2008-, nuevo libro de la poeta y narradora Teresa Calderón, es un grito poético

Elefante - Teresa Calderón



Elefante
Teresa Calderón
Ril Editores

Poesía de alto vuelo... por Reinaldo E. Marchant desde Santiago de Chile


(Santiago de Chile) Reinaldo Edmundo Marchant

Elefante – Ril Editores, 2008-, nuevo libro de la poeta y narradora Teresa Calderón, es un grito poético que se pasea como máquina fotográfica en un mundo que está quedando desolado y sin humanidad.

El título del libro, deja impávido: “Elefante”, así, a secas. Y lo es más cuando vemos que a través de su fabulosa figura, comienza un maravilloso itinerario, colmado de ingenio, frases ocurrentes, juegos de palabras, glorificación de la Naturaleza: fragmentos de artificios que revelan la pequeña vulgaridad humana, la patria fabulosa de la infancia y aquella entera añoranza de la ingenuidad.

Nadie repara
en un elefante solitario
animal herido
que tiene hambre
y que tiene sed
y está perdido
en la evolución (pág.24).

Su lectura nos conduce a una cosmogonía llena matices, sutileza en el lenguaje, armonía en los conceptos, oficio en la composición, hasta insertarnos en un universo de magníficas imágenes, en que cada frase se convierte en un dulce dolor.

Teresa Calderón viaja con el Elefante, lo pasea por los salones de la moral, visita cementerios, calles infaustas, lo hace contándole historias de bestias humanas:

Un elefante no necesita patio 29 (pág.13).

Y más adelante señala:

Un humano
luce orgulloso su bestialidad
Y vive 80 años.

Vive 80 años
pero maldice su transitoria inmortalidad
muy poco tiempo para aprender
lo que le está permitido a un elefante.

Luce orgulloso su bestialidad
orondo en su libre albedrío
y en pleno desuso de sus facultades mentales (pág.14).

También, el Elefante invita a la autora y le cuenta su dolor:

El elefante lloraba
porque no quería dormir.

    • Duerme, elefantito mío,
    • que la luna te va a oír.
    • Papá elefante está cerca,
    • se oye en el manglar mugir;
    • duerme, elefantito mío,
    • que la luna te va a oír.
    • El elefante lloraba
    • (¡con un aire de infeliz!) (pág.16).

    Al contrario de lo que sucede con la inmensa mayoría de los libros que se editan, Elefante proyecta el lenguaje de la desolación y de la felicidad, en un simbiosis que alienta la lectura. Nadie queda indiferente al recorrer los relatos poéticos, logrados con oficio y serenidad. El elefante es como un ser incorpóreo y vagabundo, que se adueña del entorno natural, de los sonidos y balbuceos de quienes la inmolan.

    La autora, sagazmente dialoga con la conciencia de un animal, que es la conciencia de la sociedad entera. En el coloquio poético se encuentra la raíz, apenas enunciado, de antiguas fábulas, hechos de la punzante rutina, paisajes familiares, en un entramado lírico que toma por asalto, que sorprende:

    Ellos mataban lobos para disfrazarse con su piel (pág.41).

    Quizás no existan animales más libres y puros que los elefantes. Esa libertad Calderón la desarrolla indagando en zonas como la vida y la muerte, la vigila y el sueño. La estricta inocencia de este maravilloso animal representa la pureza, que en la escritura adquiere un sesgo singular y reconocible: el elefante atraviesa el escenario vulgar –la selva, la jaula, el zoológico-, accediendo a un papel protagónico de la libertad y el amor.

    El único elefante estúpido,
    los hay hasta en las mejores familias,
    vive en Disney Worl (pág.44).

    Y, en la página 46, agrega:

    Un hombre
    asesina elefantes
    sin medir consecuencias
    para el resto de la manada
    que se desata en estallidos dolientes.

    Cada verso, en apariencia sencillo, mantiene una connotación poética inconfundible, modificando a cada tranco el pensamiento de quienes recorren las páginas, encontrando sugerencias insospechadas, variaciones definidas y un colorido temático que nunca suelta los ritmos, la velocidad mágica de la visión poética.

    Teresa Calderón ha escrito un poemario brillante, originalísimo, extraordinario en su creación, que nos regresa al albor de nuestras vidas, nos pasea por huracanes humanos y por un cosmos reciente, con su entrañable elefante, en un ejercicio de felicidad y desgracia, donde no quedan títeres con cabezas, y la poesía y la antipoesía quedan engrandecidas por su talento.

    (c) Reinaldo E. Marchant

jueves, octubre 23, 2008

Gracias Omar por tu comentario y muy bella historia con la elefanta Fresia


Elefantes, Memoria y Naturaleza en Teresa Calderon

Por: Omar Perez Santiagohttp://omarperezsantiago.blogspot.com/

Una elefanta -de cuyo nombre Fresia si quiero acordarme, vivió su cautiverio inútil por cuarenta años desde el año 1951, en el zoológico de Santiago en el cerro San Cristóbal. Yo fui uno de esos niños que mi papá llevó a ver a Fresia, uno de los pocos elefantes que he visto en mi ya dilatada vida. Fresia gustaba mucho de los maníes que yo colocaba en los huecos de su trompa. Llegado un momento, ese niño que era yo, consideró que la elefanta en su insistencia se comería todo el paquete. La próxima vez que estiró la trompa, yo le di una cachetada. ¡Plaf! Fresia se dio media vuelta y alguien, alguien que debió ser mi padre, dijo que la elefanta se había enojado conmigo y me iría a tirar agua con su trompa. Sigilosamente me retiré a ver los monos. Comprenderán, nunca olvidé ese tenso momento. Y la vida fue, fue y volvió muchas veces. Otro día, yo ya era mayor, volví a ver a la elefanta Fresia, también ya mayor. Lo noté en sus arrugas alrededor de sus ojos. Fresia me miró fijamente a los ojos y creo que también notó mis arrugas. Se detuvo fijamente y luego levantó los ojos. Me había reconocido. Estaba seguro que me había reconocido. Entonces ella se giró y me dio la espalda, tal como lo había hecho cuando ella era una joven.-Me va tirar agua, pensé.
Recuerdo esta historia asombrosa y verdadera leyendo Elefante (RIL editores), el nuevo libro de nuestra escritora nacional, Teresa Calderón. Los elefantes tienen memoria. Los elefantes no olvidan ni perdonan, comen pasas. Con ellos ni perdón Ni olvido. El libro tiene tres partes cuyos títulos son Elefante, Palabra de Elefante y Hay más. La primera parte la escritora mueve bien sus técnicas de seducción. Busca, con gracia y nobleza, introducirnos en un tema peliagudo. Y lo logra. Hay algo que definitivamente me atrae de este libro. Es su sentido pop, cultura popular, citas, comentarios abiertos, notas de prensa, collage impresionista y remembranzas. Con esas técnicas nos introduce en una sólo cosa, pero esencial: el valor de la memoria. Observen este poema: (canción mixteca)
Qué lejos estoy del suelo
Donde he nacido,
Inmensa nostalgia
Invade mi pensamiento.
Y al verme tan sola y triste
Cual hoja al viento
Quisiera llorar
Quisiera morir
De sentimiento.
Y poco a poco, sin darnos cuenta, nos está diciendo a los escritores y escritoras que nos pongamos de pie, por que algo muy grave está ocurriendo.
Levántense,
Escriban cartas para esas casas sin número
Terminen sus libros,
No los dejen morir de sed en el desierto.
Levántense por la noches
Para asustar a la platea,
Ensayen frente al espejo,
Terminarán creyendo en lo que ven
Y plasmarán su imagen para siempre
En la eternidad,
Allá donde no importa quién es quién
Ni lo que quiere reflejar,
Lo que importa
Es no caer de los falsos columpios
Ni apoyarse en barandas de utilería.
La segunda parte del libro son citas de personajes importantes. Esta, por ejemplo:
“La vida es muy peligrosa,
No por las personas que hacen el mal,
Sino por las que se sientan a ver lo que pasa.”
Albert Einstein
En el tercer capítulo la advertencia queda clara, los elefantes, por que tienen memoria, acumulan stress post traumáticos, que genera violencia irracional.
Cuando un cazador mata a una mamá elefante,
Lo hace sin tener en cuenta
Que está creando mucho dolor al resto de la familia
Y estimula un ciclo de violencia.
Ante la ausencia de elefantes adultos experimentados
Los jóvenes se vuelven agresivos y atacan.
Y, según nos fuimos enterando en el libro, los elefantes han sido expropiados de su hábitat, han sido usados en guerras, y han generado rebeliones importantes.
La vieja creencia de que los elefantes nunca olvidan
Fue respaldada por la ciencia.
Y aunque no lo estuviera, caramba.
Leyendo a Teresa Calderón me cae la teja de algo importante: ella expresa una corriente de crítica radical a la forma en que se están haciendo las cosas, una crítica a la civilización. En Chile, el actual modelo exportador neoliberal ha significado una rápida y vasta destrucción de la naturaleza. El escandaloso informe del SAG, escondido durante un año por la autoridad, revela que el 60 % de las frutas y verduras están contaminados con plaguicidas de alta peligrosidad y generadores de enfermedades catastróficas. Los coreanos y japoneses han rechazados los cerdos chilenos por estar contaminados con dioxinas y el gobierno chileno informa que hay 14 predios de un total de 52, que están contaminados y en cuarentena. Los informes sobre el uso indiscriminado de antibióticos en la industria del salmón, la inutilización de ríos y lagos con contaminación de percolados de la industria forestal, los proyectos de las mineras que afectan a géisers, glaciares milenarios, y a las aguas de las comunidades, revelan una extensa y profunda crisis.Estas empresas de monocultivo desprecian la memoria de las comunidades indígenas, de pescadores y de campesinos. Violentamente han querido volver invisibles la presencia, la experiencia, la memoria y el conocimiento de las culturas indígenas. Esas culturas son nuestros verdaderos elefantes, y han sufrido largamente acciones punitivas, y las han sufrido en silencio, como se sufre el exilio. Han sido asediados, controlados, reducidos y la pregunta es: ¿Cuál es la huella que han dejado sobre nuestra cultura, sobre nuestra memoria, esa serie interminable de usurpaciones y de estropicio de la biodiversidad cultural? Hay que escuchar a Teresa Calderón pues está hablando -de modo creativo e ingenioso y con cierto pathos- de la esencia de nuestra relación con la memoria y con la naturaleza. Calderón no separa memoria y naturaleza, un elefante vive en su memoria. Teresa Calderón se dirige a los escritores, “Levántense”, “Terminen sus libros”, pero también se dirige a la elite. La elite: gente que va invitada al Te Deum de Fiestas Patrias con cara de comulgar. Esa elite ya debería pegarse el alcachofazo.Calderón revela que es inevitable que los elefantes no comulguen con ruedas de carreta y que su memoria y su naturaleza, llevará, -de modo inevitable, repito, de modo natural- a un momento en que los elefantes recuerdan y pierden el miedo. Rebelión de elefantes en la India. Los elefantes salvajes en el estado oriental indio de Chattisgarh: Salen de la selva para ganarle terreno a la civilización. La pérdida de espacio en su hábitat natural ha hecho que los elefantes pierdan el miedo y se aventuren a visitar la civilización, donde destruyen todo lo que se cruza en su camino. Un mito urbano de Santiago dice que la Elefanta Fresia un día logró agarrar por el cuello a un individuo que una vez, en lugar de maní, le había dado un clavo. Ahora creo que ese mito es cierto. De eso habla Teresa Calderón en este libro central. Frente a la humillación no habrá ni olvido ni perdón.

domingo, octubre 05, 2008

Aclaración más que necesaria a quienes aún no entienden qué pasó con el Fondo del Libro 2007

Esteban Saavedra:

Como estudiante de Bibliotecología , compartirás conmigo la tesis de que uno de los problemas de la falta de lectura es que uno a veces no entiende lo que lee.

No encuentro lógica en tu comentario: el lobby se debería hacer antes de que se entreguen los resultados, y no después como en este caso. ¿me entiendes?

Noto que no estás del todo informado, al parecer, e igual metes la cuchara.
No importa.
Aprovecho de contarte.

Durante el año 2007 muchos escritores demandaron transparencia al Consejo del Libro, y más de 300 escritores firmaron una carta pública. El secretario ejecutivo del Fondo del libro renunció. Participamos en series de reuniones, entre otras con la misma Ministra de Cultura. La Ministra se comprometió a enviar la lista de los evaluadores de los últimos años, los jurados que se repiten y un listado de proyectos ganadores de los últimos cinco años.

La nueva Secretaria del Fondo, la bibliotecaria Marcela Valdés, convoca a este grupo de escritores a una nueva reunión el 21 de diciembre. Sin embargo, los funcionarios del gobierno no traen ninguno de los documentos que se habían comprometido. Se fija una nueva reunión, para el día viernes 18 de enero del 2008.

Posteriormente las funcionarias envían por correo un listado incompleto de evaluadores de los últimos 4 años y un listado de los proyectos ganadores durante los últimos 4 años.

Luego de atravesar el purgatorio de esta ardua relación con el Consejo del Libro, se pudo hipotetizar, luego de descifrar estos códigos, y un estudio analítico dejó claro que los problemas del Fondo del libro son de dimensión andina y con tendencia inflacionaria. Se constató la presencia masiva y abusiva en el Fondo del Libro de funcionarios del Estado y la ausencia espectacular, con pocas excepciones, de los escritores, los intelectuales, los grandes universitarios, especialistas e intelectuales independientes.

¿Cuáles fueron las conclusiones con las estadísticas en la mano?:

Graves anomalías, penoso aporte a los escritores y falencias estructurales en el Fondo del Libro son las conclusiones de este estudio analítico en base a la información oficial del Consejo Nacional del Libro.

El estudio, basado a la descodificación de los listados oficiales de los evaluadores y los ganadores de proyectos de los últimos cuatro años (2004-2007), confirma que:

1) Los evaluadores del concurso del Fondo del libro se repiten en el curso de los últimos cuatro años y esos que se repiten son, en su gran mayoría, bibliotecarios.
2) Los ganadores que se repiten no principalmente escritores como se ha hecho creer. Los proyectos ganadores que se repiten de modo reiterado durante estos últimos cuatro años pertenecen o están íntimamente ligados a sectores representados en el jurado del Consejo del Libro, tales como la Cámara Chilena del libro, el Colegio de Bibliotecarios y la SECH. SON JUEZ Y PARTE. Se premian a sí mismos.
3) Existen municipalidades que ganan proyectos de modo reiterado durante los últimos cuatro años, tales como las municipalidades de La Serena, Talca y Valdivia.
4) El Centro Cultural Palacio La Moneda, que preside la Ministra Paulina Urrutia, ganó un proyecto el año 2007, a pesar que el Centro cultural recibe un aporte estatal por ley para su funcionamiento.
5) Durante al año 2007 el Fondo del Libro no cumplió la ley de presupuesto que obliga a que al menos el 60% de los fondos vayan a regiones.
6) Según las bases del concurso 2007, se deberían haber entregado $ 1.713.151.000. Sin embargo, entre los 395 proyectos favorecidos se repartieron $ 1.644.846.778. Existe una diferencia de $ 68.304.222.
7) Los escritores profesionales reciben apenas un 8% del Fondo del Libro en becas.
8) Se constata la masiva presencia de funcionarios del Estado (bibliotecarios, por ejemplo) y pocos escritores, intelectuales, universitarios, especialistas e intelectuales independientes en el Fondo del Libro.
9) La base de todos estos problemas residen en que la ley y el reglamento del Fondo del libro son muy amplias y le dejan al Consejo y a su Secretaria Ejecutiva la potestad para administrar los Fondos de modo discrecional.


No puedo dejar pasar una última cosa. Si lees correctamente, yo no he puesto en duda la honorabilidad de Viviana García. Conozco a su padre, y lo considero un ciudadano valiente y honesto, y creo que Viviana también lo es.



Atentamente,

Omar Pérez Santiago

miércoles, septiembre 17, 2008

Mi elefante recién nacido

Amigos, los invito al lanzamiento de mi libro en La Chascona, el 5 de noviembre, miércoles.

domingo, septiembre 07, 2008

¿Dónde están los ángeles guardianes?

Se solicita a todos los ángeles de la poesía
que rodeen la cama fatal de Mauricio Barrientos
y lo acaricien con su aliento sagrado.

Vayan, ángeles, vuelen,
recojan la sangre dispersa
y alimenten otra vez sus venas.

Que vengan los ángeles de todos los poetas
y si nada pueden contra el designio divino,
tomen delicadamente al poeta, porque sufre
y está herido de muerte por la vida
y póngalo a los pies del Señor
que no hace preguntas y perdona.

¡Ángeles! corran, vuelen al domicilio de paso
Hospital Salvador de Santiago de Chile.

¡Dios Te Salve, Mimicho!

sábado, agosto 23, 2008

Omar Pérez Santiago de la pandilla de Malmö recuerda a Carlos Geywitz

Los ángeles de ayer partimos camino al olvido

Omar Pérez Santiago

“Con nuestra púrpura fragancia
Los ángeles de ayer partimos camino al olvido.
Los días aquellos que oscurecieron los sueños
Reducidos a un susurro.
Muerte…"

Carlos Geywitz
Fotografía: Ramón Maldonado

Carlos tenía 29 años cuando llegó a Estocolmo. Joven revolucionario de Concepción, estudió sociología, fue detenido por los militares y luego se exilió en Estocolmo huyendo de la dictadura chilena, junto a otros cientos de chilenos y argentinos perseguidos.

En la hermosa Estocolmo aprendió todo lo que tenía que aprender. Aprendió a tomar café, a tomar mucho café, como lo hacen la mayoría de los suecos. Nunca más “nescafé”. Aprendió a sacarse los zapatos al ingresar a cualquier casa. Aprendió a decir su nombre al contestar el teléfono: “Geywitz”. Aprendió a llegar a la hora.

Pero sobre todo, abrazó a la poesía y nunca más la abandonó. Con sus amigos, Sergio Infante, Adrián Santini, Sergio Badilla y Edgardo Mardones, (que ahora están desolados), fundaron el grupo Taller, uno de los grupos poéticos valiosos de la historia moderna de la poesía chilena, aunque aún no se encuentre una antología del grupo. Esos eran chicos muy creídos y muy serios en la poesía. No era fácil polemizar con ellos, ni entre ellos. Se la tomaban muy en serio. Tan comprometidos que Sergio Infante y Adrián Santini se hicieron doctores en literatura en la universidad de Estocolmo. La disputa de un solo verso en un solo poema podía significar que no se hablaran en semanas.

Y yo creo que soñaban conquistar el mundo cuando en 1981 viajaban en tren desde Estocolmo, pasando por Malmö y cruzando Dinamarca hasta llegar a Rótterdam, para participar a ese gran encuentro, el encuentro en Rótterdam, del Instituto para un Nuevo Chile.

Fue en el departamento de Sun Axelsson. Fue en la casa de la escritora sueca que supe que Carlos era el chico regalón de la dueña de casa. Lo mimaba. Y Carlos tradujo dos libros de la Sun al castellano.

En 1989 se organizó un encuentro mundialmente famoso en Estocolmo. El evento "La Reconstrucción del Tiempo" -un mito en los círculos de poetas chilenos-, se inició con una recepción en el departamento de Sergio Infante y Aurora Azócar. Recuerdo que estaban allí poetas que venían de Chile como Teresa Calderón, Diego Maqueira, Carmen Berenguer, Andrés Morales, Elicura Chihuailaf, y otros venidos de otros países como Gonzalo Millán, Tito Valenzuela, Juan Cameron y Walter Hoefler. Estuvieron también allí los argentinos Mario Romero y Cristian Kupchick y los uruguayos Roberto Mascaró, Sergio Altesor, Juan Carlos Piñeyro. Y se hicieron charlas en la universidad de Estocolmo, cuando aún Sergio Canut de Bonn estaba vivo. Sé que Canut de Bon estaba vivo, por que lo vi entrar a la sala apoyado en un bastón. Apoyado en un bastón pero vivo (Canut de Bon al Nóbel). Recuerdo muy bien el día del encuentro en el monumental auditorium del Moderna Museet de la calle Skeppsholmen de Estocolmo. Digo que lo recuerdo bien, pues Carlos leyó su entonces ya emblemático poema sobre el cerdito, Amacnédota, que producía una risa contagiosa en el público, aunque el poema era triste y desolado y crítico de la civilización. Carlos tenía un estilo rockero, algo duro, irónico e incrédulo:

DESDE SIEMPRE INCREDULO
Una luz se me resbala por la infancia:
estoy yo, niño, sentado
sobre mis abismosdías, nombrando,
hacia las doce de la noche
a un Santa Claus
que lucha por librarse
de su paracaídas.

El año 1990 nos encontramos en Santiago de Chile, en el Encuentro Hispanoamericano de Poesía, de la Universidad de Santiago. Es difícil olvidar ya esas sobremesas en un restaurante cerca de las Estación Central, con Jesús Ortega, Sergio Badilla, Jaime Siles, Teresa Calderón, Antonio Cisneros y otros poetas más.

La última vez que vino a Chile fue en el ChilePoesía, que dirige José María Memet, cuando vinieron otros tantos poetas que viven fuera de Chile. Era el año 2005 y yo estaba allí sentado en unas sillas que habían puesto en la plaza de la Constitución cuando Carlos Geywitz leyó su poema emblemático con La Moneda a sus espaldas. Estaba contento.

Y la noticia ahora dice que Tito Estrella lo encontró en su departamento.
Tito Estrella, emblema de los años de exilio de Estocolmo, lo encontró ya muerto en su departamento.
Todo ha terminado.
Y me han dado ganas de poner una música dura.

Termino con un poema sobre la muerte seductora de Sergio Infante, que lo imagino lloroso, hoy en Estocolmo de agosto.

EMBLEMATICA
¡Mira!
La muerte se desnuda
en tu ventana,
Y eso
de la osamenta y la guadaña
apenas era un chiste,
un chisme del más acá,
el último susurro
de un mal fabulador.

viernes, agosto 22, 2008

El cuarteto de Estocolmo


¡Helos aquí!
De derecha a izquierda:
Sergio Infante, Adrián Santini, Sergio Badilla y Carlos Geywitz, cuyos restos serán repatriados a Chile donde los amigos estaremos esperando para homenajearlo con mucha poesía, risas y vino, como le gustaba a él.


Carlos y su antigua amante

El cuarteto de Estocolmo

Grupo Taller de Estocolmo Fue un colectivo de escritores chilenos fundado en 1977, en Suecia, por los poetas Sergio Infante, Adrián Santini y Carlos Geywitz

foto:Ramón Maldonado GIF.bilder 15731byte © RM Foto: Ramón Maldonado
Sergio Badilla, Adrián Santini, Sergio Infante, Carlos Geywitz.
Las fotografías pertenecen al ojo mágico de Ramón Maldonado



Teresa
Para mí también es un momento de oscuridad. Fuimos muy amigos en la normalidad y monstruosos en las copas. Siempre terminábamos nuestras juntas espirituosas echándonos puyas lacerantes. Era una forma de comunicarnos en los años mozos, cuando había lugar para meternos de cabeza en el caos y otros laberintos. Me recuerdo de su ratón en la solapa y su risa irónica. Él solía mofarse de mi hipocondría y yo de su apellido alemán que no calzaba con su talante, pequeño y cetrino.


¿Cómo estás "hipocondrio" me preguntaba cuando nos veíamos, aún en las callejuelas de la vieja Holmia y yo le contestaba; necesito un valet con apellido ilustre que me ayude con mis bártulos cuando regrese a Chile.

Se nos ha ido en una puerca soledad aquel que era un poeta sociable. Solo, con un nudo coagulante que se le incrustó en su corazón de niño travieso. Él, que pensaba que la muerte es para los demás, para los que la buscan, no para quienes la desprecian o se la beben con fanfarria en el bar de la esquina, mirándole el trasero respingado a alguna jovenzuela. Su amigo de las viejas aventuras epopéyicas de la represión, Tito Estrella, lo encontró el martes 20, ya rígido, con una tiesura que no era la de el chico Carlos, porque él era movimiento, gesticulaciones y palabras de ingenio.

Hoy, 22 de agosto, habría cumplido 60; puedo imaginarme que Carlos, no quería enfrentarse a la puerta sibilina de la vejez, por eso se quedó en la edad de afuera, en las edad cuando todavía se puede fingir o quizás imaginarse que se es joven. Él se fue así, dejando partir dos días antes de su silencio, a su única hija a Nicaragua. Estaba bien, una pequeña trombosis en una pierna que un poeta andariego es capaz de doblegar. Lo engañó la parca, porque probablemente se hizo pasar por una antigua amante que aún tenía caricias para darle en esa última soledad.

Saludos dolorosos Teresa

Sergio Badilla Castillo

jueves, agosto 21, 2008

Carlos, Teresa y Diego en Estocolmo, 1989


Hasta pronto, Carlos, amigo de mi alma.
Tan joven aún.
Éramos felices e indocumentados.

Te llevo clavado en la solapa.
Mil estrellas para ti, Poeta.
Tere

Carlos Geywitz ha muerto solo, el lunes en su departamento de Estocolmo y ayer lo encontró un amigo


LO INATRAPABLE Y LO QUE MUERDE

el tiempo pasa fugaz entre mis labios y tus labios
y la múltiple rutina de sus ciegos incisivos
tatúa en mi pecho una escarcha que palpita
el tiempo pasa odiado mutante de piel
se acomoda en una silla sin respaldo
como perro que odia su rol de centinela
el tiempo pasa amado por ardientes reptiles
que acomodan galantes las sábanas carmesíes
que protegen ese beso tuyo que agobia mi nostalgia
la que siempre regresa con los flancos vacíos

Este es uno de sus muchos poemas escritos en el exilio desde 1973 donde llegó siendo apenas un niño. ¿Qué le ofrecía Chile?

¿Lo recuerdas, amigo Goñi, gran ministro que viviste con él tantos dolores?

domingo, agosto 17, 2008

Ahora sí que la hizo de oro el Consejo Nacional del Libro y la Lectura

ESTO LE PASÓ A UN ESCRITOR QUE SIGUE CREYENDO EN EL CONSEJO Y LA MINISTRA DE LAS TELESERIES.


¡Lean y saquen sus propias conclusiones!


Now the sneaking serpent walks
In mild humility,
And the just man rages in the wilds
Where lions roam.

(The argument, William Blake)


Amigos:

Para no aceptar la exclusión, que le gustaría a la mediana ministra de cultura, postulé con un libro de cuentos a la Beca de creación literaria 2008.

Hoy veo los resultados que publican en la página del Consejo.

¿Qué dice el evaluador, que no conozco, ni sé quién es?

Dice lo siguiente:

Fundamento de la Evaluación Técnica:

Excelentes cuentos. Excelente formulación del proyecto. Excelente asimilación narrativa. Gran prioridad.

Fundamento de la Evaluación Cualitativa:

Alta calidad literaria prosística. Muy buenas publicaciones previas de novelas y cuentos. Trabajo literario serio y consecuente. Merece el apoyo del Consejo.

Y más abajo viene la resolución, que habría tomado el Jurado

Resolución No Seleccionado.

¿Quién es el jurado, entonces?

Fundamentación “En virtud del procedimiento establecido para este concurso público, el Consejo Nacional del Libro y la Lectura, constituido como Jurado y conforme a sus facultades legales y reglamentarias, resolvió no seleccionar su proyecto, considerando los recursos disponibles para esta convocatoria y los criterios de evaluación previamente señalados en las Bases de Concurso”.

Entonces, es el Consejo el Jurado, dicen allí

Mi pregunta, como ocurrió antes, te recuerdas, surgió entonces.

Los veo en la página web oficial del Consejo del Libro. Uno de ellos es Jaime Hales. Le escribo, para preguntarle si él participó como Jurado, si el firmó el acta de resolución. Su respuesta es la siguiente:

“Renuncié hace varios meses al CNL, por cuestiones que no es del caso explicar ahora.

No he conocido tu proyecto ni he votado de modo alguno respecto de él.

No tuve nada que ver en eso y si aparezco en un acta es absolutamente falso, no sé quién te lo puede haber dicho. Me gustaría aclararlo.”


Hablo por teléfono con él. Yo le cuento que él aparece en la página de consejo como tal. Efectivamente, Jaime Hales se interesa en aclararlo y le escribe a Marcel Valdés, la secretaria del Fondo.

Marcela:

Te he llamado con insistencia hoy sin suerte.

He recibido algunas cartas de escritores en las que me piden explicaciones respecto de mi voto de rechazo a sus proyectos. Les he manifestado que desde abril, a lo menos, ya no soy parte del Consejo Nacional del Libro. Ellos me han respondido que cuando llaman le dan una nómina en la que figuro y que también mi nombre está en la WEB. Te ruego restablecer el orden y la verdad. Sería bueno que se conociera la forma en que votan los consejeros.

Gracias.

Jaime Hales

Efectivamente, al otro día Jaime Hales es borrado de la lista en la página oficial del Consejo.

Le escribo a Sonia Montecino, representante de la Presidenta de la República, antropóloga y escritora. Ella me contesta amablemente:

Estimado Omar, no asistí a esa reunión del Consejo lo cual se puede verificar en las actas y firmas de cada reunión, en realidad no he ido a varias este año debido a que tengo una gran carga de trabajo. De todos modos preguntaré por esta situación que me comentas. Saludos de Sonia Montecino.

Llamo por teléfono y le solicito al Fondo del libro que envíen los correos correctos de los otros consejeros. Me lo envían. Allí aparece Raynaldo Lacámara, actual presidente de la Sech. Le escribo. Me contesta lo siguiente:

Estimado Omar:

Lamentablemente la información que usted maneja es equivocada. No soy miembro del Consejo desde febrero de 2008, así es que por lo mismo no he tenido ninguna participación en el proceso de becas al que usted se refiere.

Le sugiero que para aclarar sus dudas se dirija especificamente al Consejo mismo, ahí con toda seguridad le aclararan lo que desea saber.

Atentamete

Reynaldo Lacámara

Viviana García, la representante del Colegio de Bibliotecarios A.G. Bibliotecaria, me contesta:

Omar, que bueno que te acordaste de mi. Por ahora lo que te puedo decir es que el Consejo del Libro funciona como jurado y no como evaluador, nosotros no vemos caso a caso cada proyecto en sí. No quiero eludir una respuesta y voy a buscar los antecedentes que tengo (en mi casa) y voy a tratar de responderte con mayor precisión. En todo caso con el comentario emitido por los evaluadores que es muy bueno, yo creo que debes postular al segundo llamado, ya que lo que si te puedo decir es que uno de los problemas para los y las postulantes de Santiago, es que siempre se les aplican más restricciones y exigencias, porque el Consejo puede asignar hasta el 40% de los recursos a la Región Metropolitana y la cantidad de postulantes es realmente abrumadora, por lo tanto la vara siempre está mucho más alta. Igualmente voy a revisar tu caso particular a ver si te puedo dar mayor tranquilidad.

Atte.,

Viviana

Y Carolina Rivas, representante Ministerio de Educación y escritora chilena, me dice lo siguiente:

Estimado Omar: lamento que el proyecto no haya sido seleccionado en esta oportunidad. El Consejo, del cual formo parte, convoca a evaluadores externos para éste y cada concurso público, los que son los que aportan de las consideraciones de evaluación. Le rogaría hacer llegar la consulta al propio Consejo, a su Secretaria Ejecutiva: Marcela Valdés, a fin de que pueda obtener mayor información. Entiendo que su caso no es el único y corresponde que Ud., quede debidamente al tanto del proceso.

Asimismo, puede consultar al respecto de un posible “segundo llamado” para este año 2008.

Le saluda con especial atención,

(Marcela Valdés, es una chica con cara de perdida que pusieron allí el año pasado)

En todo caso, como tú puedes leer, ni Viviana García, ni Carolina Rivas confirman que han participado en algún jurado propiamente tal, ni menos si han firmado algún acta de resolución.

El resto de los consejeros no me contestó el correo:

Gregorio Angelcos. Representante de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH).

Nivia Palma Manríquez. Directora de Bibliotecas, Archivos y Museos.

Jorge Pavez Urrutia. Representante del Colegio de Profesores de Chile A.G.

Francisco Javier Pinedo Castro: Representante del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) desde 2006.

¿Qué Consejo es este, qué argumentos? ¿De qué Jurado, de qué Consejo hablan?

Cavilo y no consigo comprenderlo. ¿Existirá esa Acta del “Jurado”? ¿Quienes participaron realmente? Servirá de algo la nueva ley de transparencia que ha sido promulgada justamente hoy y que obliga a los organismos de la administración del Estado a entregar y a publicar antecedentes sobre sus actos y resoluciones?

Yo creo que Kafka estaría muy confundido.


Un abrazo

domingo, agosto 10, 2008

sábado, agosto 02, 2008

Osvaldo Ulloa ha muerto: llevaba poema inéditos en sus bolsillos




Gracias sor Teresita de la Teleserie por permitir que un poeta más se inmolara por falta de los sueños por los que él luchó, y acaso más que usted, señora Urrutia.
¡Qué dolor y qué vergüenza al mismo tiempo!
¿Quién será su próxima víctima, señora Paulina de las Malas Artes?

jueves, julio 17, 2008

A Clelia, mi mejor enemiga

Nunca escuché que la muerte era carne de muerte.
Sin embargo te he visto,
fumándote un huiro en la esquina del cité.

Te está esperando,
tu maldad grita en forma de cáncer
y se escurre como una pus violenta en la acequias.

Dicen que ya no robas en las tiendas, Clelia,
que se te van yendo las fuerzas
que tan vieja como estás
tienes miedo que te pillen
y que quiten el botín.
Oh, vanitas vanitates,
te han prohibido teñir las raíces de tu pelo
la quimioterapia y la tintura no se llevan bien pero se llevan los premios,
en la complicidad de los ministerios y los misterios.

Te han visto, Clelia, encendiendo cigarrillos con billetes de cien dólares
tú, la dueña de casa, engrasada en condilomas
y fumas y bebes para que la muerte se confunda
y entre tú y ella, se lleve a sí misma
al averno más negro.

Pero la muerte te conoce hace rato,
y contigo ya nadie se equivoca.

Te quiero, Clelia,
te quiero muerta y repodrida como el gusano que eres.
¡Que tengas una muerte inolvidable!

miércoles, junio 11, 2008

¿Ubi Sunt?


Sumergida en atardeceres y enfermedades
puedo verla
cuando escribe testamentos sobre mi piel antigua.
Como un palimsesto va llenándose de signos
que quisiera comprender mejor.

¿Hacia dónde han partido la tersura
y la inocencia?

¿Dónde esperan los amigos,
los parientes muertos?

Sólo huelo el aire de antiguas desdichas
y una infancia atropellada?

¡Ave Muerte,
los que vamos a morir te saludamos!

lunes, junio 09, 2008

Como tú


Así es mi vida,
mi vida, piedra,
como tú.

Como tú,
piedra pequeña,
como tú,
piedra ligera,
como tú.

Como tú,
canto que ruedas,
como tú,
por las veredas,
como tú.

Como tú,
guijarro humilde,
como tú,
de las carreteras,
como tú.

Como tú
piedra pequeña,
como tú,
como tú,
guijarro humilde,
como tú.

Como tú,
que en días de tormenta,
como tú,
te hundes
en la tierra,
como tú.

Como tú
y luego
centelleas,
como tú
bajo los cascos,
bajo las ruedas;
como tú.

Como tú,
piedra pequeña,
como tú,
como tú,
guijarro humilde,
como tú.

Como tú,
que no sirves
para ser ni piedra,
como tú,
ni piedra
de una lonja,
como tú.

Como tú,
ni piedra de un palacio,
ni piedra de una iglesia,
ni piedra de una audiencia,
como tú,
como tú.

Como tú,
piedra aventurera,
como tú,
que tal vez estás hecha,
como tú,
como tú,
sólo para una honda,
como tú,
piedra pequeña,
como tú,
como tú.

León Felipe

domingo, mayo 18, 2008

Puesta de Luna


Ahora es domingo y llueve. Hace mucho frío y está atardeciendo. Entonces recuerdo el calor, el verano de febrero en La Serena y la casa Peligro donde nos cobijamos Tomás, Yasmín y yo durante algunos días en que la vida se transformó: los días eran para dormir y la noche para vivir. Aunque yo me levantaba temprano y me iba caminando a la playa donde permanecía en el agua deliciosa que me llenaba de energía y me unía al Todo en la marea pacífica.
Esta fotografía la tomó Yasmín junto a Tomás en Peñuelas, mientras yo perdía todo mi dinero en el casino. El resto lo guardo en mi recuerdo como uno de mis mayores tesoros.
Fuimos felices, muy felices...

sábado, mayo 10, 2008

Un volcán echando llamaradas por sus fauces


Era un día como todos pero no igual, porque ningún día se parece a otro, así como una lágrima no podría parecerse a otra lágrima vertida por los mismos ojos. Un volcán rugía estremecido en el sur de Chile, donde el continente de desmembra en archipiélagos y fríos, en una isla hermosa como un ángel; cristalina como la infancia, verde y feliz como todo lo imposible. La vida se quebraba en un montón de espasmos y empezaba a desaparecer bajo un manto ceniciento de sílice y azufre. Entonces las sirenas de los barcos encendieron sus alarmas, y había voces que gritaban: hacia el mar, hacia el mar. Y las niñas corrían cargando a sus mascotas, y los hombres miraban hacia atrás la casa que dejaban, la tierra natal azotada bajo la lluvia de cenizas que seguía su ascenso a los cielos patagones. Chaitén, Futaleufú y Alto Palena se estaban muriendo para siempre cuando la abuela que nunca había salido de su isla, subió forzada a los barcos de rescate, pero no tuvo corazón para dejar atrás su vida y la vimos en todo el mundo llegando muerta al continente.

Todo lo demás es Vulcano repitiendo la hazaña de Pompeya.

domingo, abril 27, 2008

La mujer no nace sino se hace


Hay que volver siempre a La Mujer Rota. Hay mucho fraude en Chile acerca de la literatura que da cuenta de la historia de la mujer. Las feministas de acá son bien chantas, y amparadas en sus estudios de género son capaces de descalificar sin piedad la escritura de todas aquellas mujeres que no comparten sus extravagantes modos de percibir la realidad.

Cariños a las verdaderas mujeres que se preocupan por las otras mujeres.

domingo, abril 20, 2008

Alguien me ama desde la sombra de un pasado extravagante

Recién encuentro el video y en realidad no puedo dejar de incluirlo aquí, junto a dos de tus miles de mensajes... Pero, ¿qué quieres que te diga? Eras y eres igualito a George Harrison.

Querido M, te mando muchos besos que es lo único que puedo darte, por ahora...

Madame:
La única certeza es que la sigo amando y beso su sombra cuando adivino que pasó por los muros donde me afirmo cada vez que la sueño.
M.

Emma:
Le dejaré su encargo con la incombustible Agevalò el lunes a las 5 de la tarde, García Lorca.
En el reverso habrá un soneto en sánscrito y en el anverso un epigrama de la canción "Taxman", que cantaba, por los sesenta, George Harrison.
Le cuento que a mí no me gustaba George H., yo sin más era George H.

Me acuesto (solo) a las 22 horas y ya no me entiendo ni con mi sombra.
Tal vez vaya a ver el mar, porque sigue formando parte de mi escritura.
Sé que esa invitación igual viene de ti, como casi todo lo bueno que me pasa en el terreno de las sagradas escrituras.
Te echo de menos, esa locura tenaz, ese reírnos a cada rato por mil leseras, esa postura tuya de rara avis, de mina patafísica, de adolescente desconcertada y sin embargo sumida en todo y enfrentándolo todo.
Haberte conocido es para mí un privilegio. Usted anda conmigo más de lo que pudieras creer.
Desde mi cama miro el estante donde están todos tus libros, ahí estás, siempre cerca mío, agazapada como una cuncuna.
Un abrazo, única, grande, mía. (aquí debería decir "nuestra", como la cerveza en lata "Cristal", como el tango "Cristal" mi corazón, más allà, nunca más...
M.

lunes, abril 14, 2008

Balada para los poetas andaluces de hoy


A mi querido Colombine
desde estas tierras de fin del mundo
con mucho cariño


¿Qué cantan los poetas andaluces de ahora?
¿Qué miran los poetas andaluces de ahora?
¿Qué sienten los poetas andaluces de ahora?

Cantan con voz de hombre, ¿pero dónde están los hombres?
con ojos de hombre miran, ¿pero dónde los hombres?
con pecho de hombre sienten, ¿pero dónde los hombres?

Cantan, y cuando cantan parece que están solos.
Miran, y cuando miran parece que están solos.
Sienten, y cuando sienten parecen que están solos.

¿Es que ya Andalucía se ha quedado sin nadie?
¿Es que acaso en los montes andaluces no hay nadie?
¿Que en los mares y campos andaluces no hay nadie?

¿No habrá ya quien responda a la voz del poeta?
¿Quién mire al corazón sin muros del poeta?
¿Tantas cosas han muerto que no hay más que el poeta?

Cantad alto. Oiréis que oyen otros oídos.
Mirad alto. Veréis que miran otros ojos.
Latid alto. Sabréis que palpita otra sangre.

No es más hondo el poeta en su oscuro subsuelo.
encerrado. Su canto asciende a más profundo
cuando, abierto en el aire, ya es de todos los hombres.

Rafael Alberti

miércoles, marzo 19, 2008

La Pasión de Cristo


Perdónalos,
Señor,
porque saben
perfectamente
lo que hacen.

sábado, marzo 08, 2008

Tito Alvarado saluda a las mujeres

Saludo a la mujer en su lugar posible, en su sueño y en su lucha

8 de marzo del 2008

Saludo a las madres, la de cada uno, las de la plaza de mayo, las que, incansables, buscan a sus hijos desaparecidos, las que aman sin medida.
Saludo a las montañas selváticas, las que cobijan gente luchando por la solidaridad humana, al precio de dar su vida.
Saludo a las obreras que trabajan extenuantes jornadas por salarios miserables mientras los patrones engordan y gozan la vida.
Saludo al agua en su forma de nube, en su forma de rocío, en su forma de estero o río buscando el mar, en su forma de lago o simple laguna, en su forma de lluvia o garua o neblina, la saludo en su forma de esbelto líquido saliendo de una cañería.
Saludo a las mujeres que ejercen el arte de amar y entregan lo mejor de si haciendo de la felicidad un lugar bajo el sol.
Saludo a las piedras, las que ayer sirvieron de primeros instrumentos, a las que hoy sirven de armas cuando la rebelión toma las calles, a las que son la base de una casa, a las que entran en los zapatos y nos dicen que la meta es tanto llegar como el camino.
Saludo a las creadoras de arte en todas sus formas, las del arte, ya sea en verso, en prosa, en colores, en delirios del cuerpo, en dramas o comedias contadas con la gracia de quien siente el dolor ajeno.
Saludo a la manzana por su papel liberador, aunque algunos digan que morderla nos ha condenado, y por su papel de alimento codiciado o efervescente líquido que nos alegra el alma o en su forma de licor para entrar en los reinos del sueño.
Saludo a la mujer que es hermana, prima, tía, sobrina, abuela, hija, amiga, que sin ellas la vida es doble infierno.
Saludo a la cebolla en su vestido de mil hojas, en el llanto que nos inunda cuando la desvestimos y en el sabor que le dá a la comida.
Saludo a la mujer, una y todas, poco importa el color o la gracia de su forma, que ella tiene valor por lo que hace y piensa y dice.
Saludo a la organización, esa entidad del entendimiento humano que nos permite hacer realidad lo que ha estado antes en el caos o en la nada.
Saludo a la mujer, una y muchas, que en gracia me ha tocado conocer, ellas llenan las mejores páginas del libro gordo de mi vida.
Saludo a la uva colgando de la parra o en una boca entregando su sabroso encanto, la saludo, luego de un largo viaje para graduarse de vino, embotellada y mejor si está en un vaso esperando unos labios sedientos de alegría
Saludo a la mujer que sin conocer he aprendido a valorar, pues el viento o el computador, a veces me trae el aroma, la huella de su paso.
Saludo a la música, esa que sale de lo más profundo del alma y se esparce como un lamento, como un grito desolado; esa que corre entre piedras hasta el mar; esa que vuela y en un árbol se para y habla de su viaje, esa que se escucha en una feria o un mercado; esa que sueltan los instrumentos y las voces en cada lugar donde hay sentimiento.
Saludo a las obreras textiles que un día de hace muchos años dijeron basta y fueron a la huelga, es por ese primer paso que hoy tenemos un 8 de marzo.
Saludo a la guitarra que en manos virtuosas logran conmovernos, es más grato rescatar del olvido una pena, una alegría cuando una guitarra nos habla de ayeres y mañanas.
Saludo a las mujeres de pasión que emprenden una tarea y salen adelante venciendo todos los obstáculos que el poder ponga en su camino.
Saludo a la Poesía, la última y la primera, que siempre está a flor de piel, la que es arma y flor, la que corta y une, la que duerme y despierta, la que amanece cuando el trabajo, la que duerme con nosotros cuando la noche, la que nos acompaña en momentos de soledad.
Saludo en especial a las mujeres de Perú, a las madres, hermanas, esposas de los valientes que hace poco fueron asesinados en Ayacucho. Saludo a dos mujeres que son ejemplo y guía, son las imprescindibles que siempre están: Adriana Torres y Marcela Saldariaga, ellas tienen la magia de que todo lo que tocan lo iluminan transformándolo en algo mejor.
Saludo a las mujeres que forman parte de esta idea en construcción que llamamos Proyecto Cultural SUR, por dar confianza y arte en este intento de hacer cultura para humanizar el mundo.
Saludo a Flora Tristan, Clara Zetkin, Rosa Luxemburgo, Micaela Bastidas, Fresia, Gualcolda, Manuelita Sáenz, Gabriela Mistral, Violeta Parra, Alfonsina Storni, Eva Perón, Domitila Barrios de Chungara, Frida Kahlo, Amparo Ochoa, Tina Modotti, las hermanas Mirabal, todas mujeres del Sur aunque algunas hayan nacido en el norte.
Saludos a Jeanne Maz, Delia Magaña, Lucy Ortiz, Eunice Dias, Raquel Catalán, Aldmeriza Riker, Xiomara Domínguez, todas del Consejo directivo internacional de SUR, ellas son siete bellezas desde dentro, en sus distintos tonos y matices.
Saludo a las que sin nombrar están presente con sus gestos de amor, su sonrisa y carga de tareas a cumplir, que a dos se hace más agradable el camino, que a muchos es una fiesta, que a miles ya es un mundo distinto.
Saludo a las que creen, a las que crean, a las que luchan, a las que sueñan, a las que sufren, a las que lloran, a las que tropiezan y continúan, a las que nunca desisten, a las entregan su corazón, a las que cantan, a las que encantan, a las que gritan fuerte cuando el acoso, a las que toman las armas y salen a enfrentar la muerte por amor a la vida. a las que sin las luces del sistema triunfan calladamente todos los días, a las compañeras.
Y en este día de auroras, en esta hora de hornos, en este minuto de fratricidios, en este segundo de preludio de algo grande les entrego un canto enamorado, un beso de eterna amistad, un abrazo de reconocimiento, una sonrisa de júbilo y una frase: gracias mujeres por ser lo mejor de la vida.

Tito Alvarado
Presidente Honorario
Proyecto Cultural SUR Internacional

domingo, marzo 02, 2008

¿Todo de nuevo? No, gracias



¿Podría comenzar todo de nuevo
pero al revés?

¿Girar en el tiempo vuelta adentro
hasta el minuto exacto en que debí tomar
el camino contrario?

¿Perderme para siempre en el intento
y no tener que regresar?

¿Por qué no puedo alzar el vuelo
de una vez y confundirme
entre trozos de tiempo sin retorno?

miércoles, febrero 20, 2008

Cuando conocí a Fidel Castro

Miro en la televisión cómo pasa la imagen de Fidel Castro en fotografías que miran desde la pantalla a todo el mundo y todo el mundo lo mira. Él, Fidel, quien fuera un pequeño niño "nacido en cuna de oro", como decimos en Chile; un pequeño niño hermoso que va creciendo en secuencias, acaso menos rápidas que la vida misma. Y luego está allí, ese joven apuesto, voluntarioso, idealista y decidido; más tarde un revolucionario con su uniforme verde oliva y un eterno puro entre los labios, hasta volverse frente a nosotros, en menos de tres minutos, en el anciano de voz débil y estragado por la pátina de la vejez ineluctable que anuncia que "abandona". El tiempo le ganó por K.O. ¿O por puntos? ¿O por años, meses, "edades ciegas, siglos estelares"?

Lo recuerdo en Santiago de Chile, el año 1971, junto a Salvador Allende saludando nuestra "revolución en libertad" que devino en sangrienta dictadura militar apoyada y financiada por la Derecha chilena -hoy Renovación Nacional y UDI; gran parte de la Democracia Cristiana, que se hace la lesa, ahora, y por los Estados Unidos de Norteamérica off course. Ya no hay misterio; los documentos, antes secretos, ya fueron desclasificados hace rato, y la verdad se asoma con todo su patetismo. Pero en realidad lo que me importa es contarles a mis amigos y visitantes de este sitio cómo conocí, junto al rey Lear, a Fidel Castro, Fiel Fidel en la misma Cuba.
Así comienza mi historia:

—Levanten la mano todos los que quieran ir al encuentro con Fidel, mañana.
Silencio absoluto en el bus anclado en medio de la noche en la ciudad de Matanzas.
Regresábamos de una presentación de baile y música afrocubana. Habíamos visitado, entre muchos otros lugares históricos, la farmacia Triolet, traída desde Francia, cada madera, frasco y yerba; no sé por qué me recordaba la farmacia de Monsieur Homme, quien le vendió el arsénico con que Madame Bovary resolvió su vida.

—Y bueno, chico, levanten la mano todos los que irán al encuentro con Fidel. 22 personas. Los jurados y sus esposas.
—¿Y el esposo de la jurado? –preguntó el mío.
—También pues, Tomás –dijo Juan Meza-. El esposo de la jurado, también.
Y agregó:
Fidel quiere reunirse con el Jurado de Casa de las Américas 2000.

Al atardecer, después de mantener el misterio acerca del lugar en donde sería la reunión, y darnos vueltas hasta marearnos por toda La Habana, el bus se detuvo en el Palacio de las Convenciones. Todos íbamos emperifollados hasta el año entrante y en silencio. Cada quien traía en su memoria, imágenes del pedazo de historia que conoceríamos. Nos pidieron carteras, abrigos y cámaras. Los hombres eran inspeccionados por unos cubanos que ni te cuento. Hasta el gorro les quitaron a quienes se los ponían.

Antes de entrar a un gran salón, buscamos nuestros nombres en el plano de ubicación de la mesa presidencial. Aparecieron unos mozos buenos mozos ofreciendo diversos tragos. Tomás buscó su imperialísima coca cola y yo me dediqué al jugo de guayaba.

Un, dos tres, momia es. Después de dos horas de espera, todos de pie, nosotras arriba de los tacos, nadie se movía del lugar donde estaba y un hombre nos dibujaba sobre una cartulina. Me acordé de alguna película. De golpe se abrieron las puertas de par en par, como suele decirse, y entraron soldados o guardias, no sé muy bien qué serían, pero les aseguro que estaban bien armados y con unas caras que te las encargo, de ir a la pelea sí o sí.

Detrás de ellos, casi como una aparición de una estrella de cine, entró él, por fin, Fidel, fidelísimo en persona. Enorme, imponente, erguido, dueño de sí como un verdadero monarca.

Roberto Fernández Retamar, poeta de los más grandes después de Martí, fue presentando a los jurados, uno por uno. Saludo formal, apretón de mano, foto oficial. No alcanzó a decir Teresa Calderón cuando yo ya estaba enredada en sus brazos, dándole besos en las mejillas y diciéndole a gritos, qué emoción qué emoción, usted es un ídolo una leyenda, un héroe, ay, qué emoción, me voy a morir.
—¿Chilena? –me preguntó. (No sé por qué siempre me preguntan lo mismo).
—Síiiiiii, ¿cómo se dio cuenta? (yo ahora pensaba que Fidel además podía ser un mago y adivino).
—Porque las chilenas son así.
—¿Así cómo, a ver?
—¡Así!, y sonreía mirándome y moviendo sus manazas desde la nariz hacia los bordes de la cara, así como usted, terminó diciendo frente a la risa de todos los que allí esperábamos nuestro turno para ser presentados.

La presentación con Thomas Harris fue especial. La mirada en la fotografía lo dice todo, creo, pero ocurrió que se miraban sin soltarse las manos:
—Y usted, dice Fidel, es gringo, ¿qué hace aquí?
—Es chileno también, aclara Fernández Retamar, y además de poeta, quien ganara el Premio Casas hace dos años, es el marido de la poeta que le he ha hecho tantas gracias recién...
Thomas me contaba esa noche, mientras repasábamos cada episodio en nuestra memoria, que cuando le llegó su turno, se acordaba de cuando era chico en La Serena y su tía Laura le hablaba de Fidel Castro que se comía a los niños y mataba a las monjas y a los curas, esos curas iguales a los del Seminario Conciliar donde el niño Thomas iba a clases.

Luego se alejó un par de metros y empezó a hablar; nos miraba fijamente. No recuerdo bien qué decía porque yo estaba con cara de boba con la sonrisa pegada y los ojos abiertos como ruedas de molino, pasándome la película de estar frente a un hombre que seguía resistiendo a pesar de la evidencia cruel y absoluta que había derribado acaso para siempre toda utopía.

Sentados alrededor de una mesa gigantesca, con albos manteles bordados, cubiertos de plata, copas de cristal, vinos blancos y tintos, jugos sabrosos y perfumados, sirvieron la entrada: una naranja gigante, pomelo, en realidad, abierto arriba como cabeza destapada por un neurocirujano. Como nadie hacía nada, Fidel, tomó la cuchara y empezó a cavar adentro de la fruta. Desde luego todos hicimos lo mismo. Donde fueres, haz lo que vieres, recordé.

Casi a la hora de los postres, Fidel quiso saber cómo nos había ido al jurado. La pregunta activó a mi colega de Bolivia, cuyos bigotes nietzcheanos le daban un aspecto curioso a ese rostro de rasgos que delataban sus ancestros tan americanos:
—Al menos en ensayo hemos dado con la obra ganadora. Ciertas teorías feministas han demostrado que la obra a la cual me refiero se remite a Antígona, decía refocilándose en ese fluir discursivo que se oye a sí mismo.

El Presidente no lo dejó terminar y le preguntó irónico:
—Alguien me podría explicar lo que ha dicho este caballero, porque yo recién voy en La Odisea.

La mayoría intentó disimular, pero hubo otros, entre quienes me incluyo, que estallamos en un ataque de risa y guiños maliciosos.
Más tarde, un mozo abrió una caja de habanos, Fidel tomó uno y así fue ofreciendo a todos los comensales (ahora fumensales). Antes de llegar mi turno, el poeta cubano, sentado a mi lado, me pidió, dando por supuesto que yo no fumaba puros, que tomara uno de la caja de Fidel y después se lo diera a él.

Cuando el habanero me mostró la bandeja con varias cajas de madera con puros de distintos tamaños, yo haciéndome la loca, tomé 4, dos de la caja de Fidel y uno de las otras. Demás está decir que todos los puros se vinieron conmigo a Chile. Los de la caja de Fidel tuvieron su destino: uno en mi cofre de recuerdos y otro para el poeta maestro Miguel Arteche.

Durante el café, tres de la mañana, Fidel se levantó de la mesa porque en el salón contiguo lo esperaban desde hacía horas, un grupo de personas que estaban a cargo de la organización de un acto multitudinario que se llevaría a cabo al día siguiente. Se trataba de mostrarle al mundo que al niño Elián González se lo traían de regreso a Cuba sí o sí... No iba a quedarse en esa gusanera de Miami, así lo pronunció el presidente: Miami, la gusanera de Miami.

Yo me moría de sueño y miraban a este hombre que ya había cumplido todos los años, con cuerda para rato y una energía que se la quisiera un veinteañero. ¿Dormiría Fidel? Dijo que cuatro horas era tiempo suficiente para él, no se necesita dormir más, dijo, pero al parecer esa noche no dormiría ni siquiera una hora porque el acto de Elián sería muy temprano.

Y como un Cecil B. de Mille cualquiera, anunció que llenaría el Malecón con una marcha de mujeres: primero irían las madres, después las abuelas, y más atrás las hijas. Todas llevarían banderas cubanas y se preocuparían principalmente de mirar a las cámaras de la CNN, así todo el mundo vería cómo reclamaban los cubanos.

Terminó de hablar, se despidió y se puso de pie. En un arrebato de esos que me vienen cuando la razón se me ha quedado en la casa, tomé la tarjeta con mi nombre desde la mesa y corrí donde Fidel para que me la firmara.

Le dio mucha risa, mientras los soldados se acercaban a proteger al presidente de esta mujer, que sin portar armas ni malas intenciones parecía más peligrosa que mono con navaja abrazando y acosando al presidente.

Me miró con mucha dulzura y vanidad también, y me dijo:
—Pero niña, si eso es de artista de cine, cómo voy a andar firmando autógrafos –decía riendo con mayor fuerza.
—No será artista de cine pero lo parece, le dije. Además usted es un héroe y yo quiero tener su firma.
—Déjeme la tarjeta y se la mando mañana, dijo tratando de escapar a mi acoso.

Tomás me tiraba del brazo, y murmuraba algunas palabras que no le entendí. Todos los demás miraban en un silencio tan silencio que casi se oía.

—No, mañana es nunca, le dije, tiene que ser ahora, se lo ruego, plis, plis, plis.
—Me volvió mirar a los ojos, pasó su mano grande por mi pelo y respondió:
—¡Ay, estas mujeres que todo lo consiguen con sus moditos esos que tienen!

Y puso su firma en mi tarjeta y sus ojos dulces en mi corazón para siempre.

domingo, febrero 10, 2008

Cuentos de Reinaldo Marchant

La Chascona, casa de Neruda, durante la presentación del libro de Marchant

La publicación de un libro siempre es una buena nueva, digna de celebración y canto. Y qué pocas veces nos detenemos a pensar en la dedicación profesional a esa obsesión maravillosa, esa enfermedad feliz de ser escritor. También sabemos qué significa andar con un libro en la mente al que no podemos abrirle las compuertas, porque no nos alcanza el tiempo y andamos como el conejo blanco de Alicia mirando su reloj y diciendo: “Me voy, me voy, se me hace tarde hoy”.

Las orillas del río están llenas de murmullos ha titulado Reinaldo Marchant su libro de cuentos breves. Me gusta y me llama la atención el título y, por supuesto, cada uno de los cuentos que lo componen. Todo el mundo, sus orillas, sus centros, sus silencios incluso, están llenos de murmullos que pueden oír los escritores que tienen oídos para oír… entonces cada cual se hará cargo de ellos como le esté destinado hacerlo.
Reinaldo Marchant, Teresa Calderón, Raúl Zurita

A Reinaldo lo conocí cuando ambos éramos estudiantes de Literatura en la Universidad Católica, glorioso Campus Oriente. Por supuesto, mi amigo es más joven, aunque no se note. Yo estaba ya saliendo, cuando se hablaba entre los profesores y los estudiantes, del joven Marchant, un alumno que escribía novelas, unas inmensas novelas: inmensas en su doble acepción: voluminosas y contundentes. A mí, me hablaban los títulos de sus libros, extensos y poéticos. Luego me encandilaba entre sus páginas, y ya sumergida entre tanta historia y un lenguaje subyugante tan cercano a la poesía, sentía que había un espacio misterioso e intransitado, que este joven escritor me abría con sus palabras.
Omar Pérez Santiago, Reinaldo Marchant, Ángela Jeria viuda de Bachellet y otros asistentes a la presentación del libro Las orillas del río están llenas de murmullos

Esta reciente publicación sale de la novela para venir al cuento breve, lo que logra con la misma maestría con que ha sido capaz de llevar una historia de la mano, desde la página uno a la cuatrocientos. Las orillas del río están llenas de murmullos es un libro dividido en dos partes y compuesto por 81 cuentos plenos de murmullos y susurros de alto vuelo poético. Leo algunos títulos: No tuve nada y fui dueño de los murmullos, Las aguas cantaban a mis murmullos, Derrumbaron las torres y supliqué cuando mis murmullos se volvían de colores, decía, ¿Por qué nadie cree en los murmullos?, Murmullos en el corazón de un árbol, El lenguaje de los murmullos que nadie escucha, En el paraíso habitan los murmullos… Estamos entonces en este libro, como se está en un mundo pleno de sonidos, medias palabras y entre líneas; en definitiva, soberano lector, aunque quieras huir o dejar de oír, te encontrarás con los murmullos a boca de jarro…
Darío Oses, Ángela Jeria, Teresa Calderón y Reinaldo Marchant

Creo, sin duda, que mi amigo Marchant seguirá ahora, con la poesía como el transeúnte natural que va por el camino de la literatura, que al igual que el camino al cielo está plagado de espinas como nos enseñaban las monjas en el colegio. Si nombro el cielo y ciertas ideas acerca de la divinidad es porque la lectura de este libro las suscita en mí, y siento que cada cuento coincide exactamente con el título de uno de ellos: He tocado lo sagrado, y he sido desmesuradamente feliz.

Cuentos breves, inolvidables y de antología, nos regalan tardes de esplendor en medio de los dolores cotidianos y de las merecidas calma y sosiego que la sociedad ahora pareciera negarle a sus escritores. Pero aquí estamos con Neruda, en cuya casa su espíritu burlón nos apunta desde las orillas y rincones, mientras sopla, ruge y susurra por todas partes, como han quedado susurrando en mis oídos los cuentos que Reinaldo Marchant presenta hoy 22 de enero del año 8 del nuevo siglo y milenio.

¡Salud, compañero del alma!

Celebrando en el Venecia en Bellavista: todos juntos y revueltos
Andrés morales, Mauricio Barrientos, Reinaldo Marchant, Omar Pérez Santiago, Roberto Araya y señora
Guitarra en Venecia