domingo, octubre 26, 2008

Elefante –Ril Editores, 2008-, nuevo libro de la poeta y narradora Teresa Calderón, es un grito poético

Elefante - Teresa Calderón



Elefante
Teresa Calderón
Ril Editores

Poesía de alto vuelo... por Reinaldo E. Marchant desde Santiago de Chile


(Santiago de Chile) Reinaldo Edmundo Marchant

Elefante – Ril Editores, 2008-, nuevo libro de la poeta y narradora Teresa Calderón, es un grito poético que se pasea como máquina fotográfica en un mundo que está quedando desolado y sin humanidad.

El título del libro, deja impávido: “Elefante”, así, a secas. Y lo es más cuando vemos que a través de su fabulosa figura, comienza un maravilloso itinerario, colmado de ingenio, frases ocurrentes, juegos de palabras, glorificación de la Naturaleza: fragmentos de artificios que revelan la pequeña vulgaridad humana, la patria fabulosa de la infancia y aquella entera añoranza de la ingenuidad.

Nadie repara
en un elefante solitario
animal herido
que tiene hambre
y que tiene sed
y está perdido
en la evolución (pág.24).

Su lectura nos conduce a una cosmogonía llena matices, sutileza en el lenguaje, armonía en los conceptos, oficio en la composición, hasta insertarnos en un universo de magníficas imágenes, en que cada frase se convierte en un dulce dolor.

Teresa Calderón viaja con el Elefante, lo pasea por los salones de la moral, visita cementerios, calles infaustas, lo hace contándole historias de bestias humanas:

Un elefante no necesita patio 29 (pág.13).

Y más adelante señala:

Un humano
luce orgulloso su bestialidad
Y vive 80 años.

Vive 80 años
pero maldice su transitoria inmortalidad
muy poco tiempo para aprender
lo que le está permitido a un elefante.

Luce orgulloso su bestialidad
orondo en su libre albedrío
y en pleno desuso de sus facultades mentales (pág.14).

También, el Elefante invita a la autora y le cuenta su dolor:

El elefante lloraba
porque no quería dormir.

    • Duerme, elefantito mío,
    • que la luna te va a oír.
    • Papá elefante está cerca,
    • se oye en el manglar mugir;
    • duerme, elefantito mío,
    • que la luna te va a oír.
    • El elefante lloraba
    • (¡con un aire de infeliz!) (pág.16).

    Al contrario de lo que sucede con la inmensa mayoría de los libros que se editan, Elefante proyecta el lenguaje de la desolación y de la felicidad, en un simbiosis que alienta la lectura. Nadie queda indiferente al recorrer los relatos poéticos, logrados con oficio y serenidad. El elefante es como un ser incorpóreo y vagabundo, que se adueña del entorno natural, de los sonidos y balbuceos de quienes la inmolan.

    La autora, sagazmente dialoga con la conciencia de un animal, que es la conciencia de la sociedad entera. En el coloquio poético se encuentra la raíz, apenas enunciado, de antiguas fábulas, hechos de la punzante rutina, paisajes familiares, en un entramado lírico que toma por asalto, que sorprende:

    Ellos mataban lobos para disfrazarse con su piel (pág.41).

    Quizás no existan animales más libres y puros que los elefantes. Esa libertad Calderón la desarrolla indagando en zonas como la vida y la muerte, la vigila y el sueño. La estricta inocencia de este maravilloso animal representa la pureza, que en la escritura adquiere un sesgo singular y reconocible: el elefante atraviesa el escenario vulgar –la selva, la jaula, el zoológico-, accediendo a un papel protagónico de la libertad y el amor.

    El único elefante estúpido,
    los hay hasta en las mejores familias,
    vive en Disney Worl (pág.44).

    Y, en la página 46, agrega:

    Un hombre
    asesina elefantes
    sin medir consecuencias
    para el resto de la manada
    que se desata en estallidos dolientes.

    Cada verso, en apariencia sencillo, mantiene una connotación poética inconfundible, modificando a cada tranco el pensamiento de quienes recorren las páginas, encontrando sugerencias insospechadas, variaciones definidas y un colorido temático que nunca suelta los ritmos, la velocidad mágica de la visión poética.

    Teresa Calderón ha escrito un poemario brillante, originalísimo, extraordinario en su creación, que nos regresa al albor de nuestras vidas, nos pasea por huracanes humanos y por un cosmos reciente, con su entrañable elefante, en un ejercicio de felicidad y desgracia, donde no quedan títeres con cabezas, y la poesía y la antipoesía quedan engrandecidas por su talento.

    (c) Reinaldo E. Marchant

jueves, octubre 23, 2008

Gracias Omar por tu comentario y muy bella historia con la elefanta Fresia


Elefantes, Memoria y Naturaleza en Teresa Calderon

Por: Omar Perez Santiagohttp://omarperezsantiago.blogspot.com/

Una elefanta -de cuyo nombre Fresia si quiero acordarme, vivió su cautiverio inútil por cuarenta años desde el año 1951, en el zoológico de Santiago en el cerro San Cristóbal. Yo fui uno de esos niños que mi papá llevó a ver a Fresia, uno de los pocos elefantes que he visto en mi ya dilatada vida. Fresia gustaba mucho de los maníes que yo colocaba en los huecos de su trompa. Llegado un momento, ese niño que era yo, consideró que la elefanta en su insistencia se comería todo el paquete. La próxima vez que estiró la trompa, yo le di una cachetada. ¡Plaf! Fresia se dio media vuelta y alguien, alguien que debió ser mi padre, dijo que la elefanta se había enojado conmigo y me iría a tirar agua con su trompa. Sigilosamente me retiré a ver los monos. Comprenderán, nunca olvidé ese tenso momento. Y la vida fue, fue y volvió muchas veces. Otro día, yo ya era mayor, volví a ver a la elefanta Fresia, también ya mayor. Lo noté en sus arrugas alrededor de sus ojos. Fresia me miró fijamente a los ojos y creo que también notó mis arrugas. Se detuvo fijamente y luego levantó los ojos. Me había reconocido. Estaba seguro que me había reconocido. Entonces ella se giró y me dio la espalda, tal como lo había hecho cuando ella era una joven.-Me va tirar agua, pensé.
Recuerdo esta historia asombrosa y verdadera leyendo Elefante (RIL editores), el nuevo libro de nuestra escritora nacional, Teresa Calderón. Los elefantes tienen memoria. Los elefantes no olvidan ni perdonan, comen pasas. Con ellos ni perdón Ni olvido. El libro tiene tres partes cuyos títulos son Elefante, Palabra de Elefante y Hay más. La primera parte la escritora mueve bien sus técnicas de seducción. Busca, con gracia y nobleza, introducirnos en un tema peliagudo. Y lo logra. Hay algo que definitivamente me atrae de este libro. Es su sentido pop, cultura popular, citas, comentarios abiertos, notas de prensa, collage impresionista y remembranzas. Con esas técnicas nos introduce en una sólo cosa, pero esencial: el valor de la memoria. Observen este poema: (canción mixteca)
Qué lejos estoy del suelo
Donde he nacido,
Inmensa nostalgia
Invade mi pensamiento.
Y al verme tan sola y triste
Cual hoja al viento
Quisiera llorar
Quisiera morir
De sentimiento.
Y poco a poco, sin darnos cuenta, nos está diciendo a los escritores y escritoras que nos pongamos de pie, por que algo muy grave está ocurriendo.
Levántense,
Escriban cartas para esas casas sin número
Terminen sus libros,
No los dejen morir de sed en el desierto.
Levántense por la noches
Para asustar a la platea,
Ensayen frente al espejo,
Terminarán creyendo en lo que ven
Y plasmarán su imagen para siempre
En la eternidad,
Allá donde no importa quién es quién
Ni lo que quiere reflejar,
Lo que importa
Es no caer de los falsos columpios
Ni apoyarse en barandas de utilería.
La segunda parte del libro son citas de personajes importantes. Esta, por ejemplo:
“La vida es muy peligrosa,
No por las personas que hacen el mal,
Sino por las que se sientan a ver lo que pasa.”
Albert Einstein
En el tercer capítulo la advertencia queda clara, los elefantes, por que tienen memoria, acumulan stress post traumáticos, que genera violencia irracional.
Cuando un cazador mata a una mamá elefante,
Lo hace sin tener en cuenta
Que está creando mucho dolor al resto de la familia
Y estimula un ciclo de violencia.
Ante la ausencia de elefantes adultos experimentados
Los jóvenes se vuelven agresivos y atacan.
Y, según nos fuimos enterando en el libro, los elefantes han sido expropiados de su hábitat, han sido usados en guerras, y han generado rebeliones importantes.
La vieja creencia de que los elefantes nunca olvidan
Fue respaldada por la ciencia.
Y aunque no lo estuviera, caramba.
Leyendo a Teresa Calderón me cae la teja de algo importante: ella expresa una corriente de crítica radical a la forma en que se están haciendo las cosas, una crítica a la civilización. En Chile, el actual modelo exportador neoliberal ha significado una rápida y vasta destrucción de la naturaleza. El escandaloso informe del SAG, escondido durante un año por la autoridad, revela que el 60 % de las frutas y verduras están contaminados con plaguicidas de alta peligrosidad y generadores de enfermedades catastróficas. Los coreanos y japoneses han rechazados los cerdos chilenos por estar contaminados con dioxinas y el gobierno chileno informa que hay 14 predios de un total de 52, que están contaminados y en cuarentena. Los informes sobre el uso indiscriminado de antibióticos en la industria del salmón, la inutilización de ríos y lagos con contaminación de percolados de la industria forestal, los proyectos de las mineras que afectan a géisers, glaciares milenarios, y a las aguas de las comunidades, revelan una extensa y profunda crisis.Estas empresas de monocultivo desprecian la memoria de las comunidades indígenas, de pescadores y de campesinos. Violentamente han querido volver invisibles la presencia, la experiencia, la memoria y el conocimiento de las culturas indígenas. Esas culturas son nuestros verdaderos elefantes, y han sufrido largamente acciones punitivas, y las han sufrido en silencio, como se sufre el exilio. Han sido asediados, controlados, reducidos y la pregunta es: ¿Cuál es la huella que han dejado sobre nuestra cultura, sobre nuestra memoria, esa serie interminable de usurpaciones y de estropicio de la biodiversidad cultural? Hay que escuchar a Teresa Calderón pues está hablando -de modo creativo e ingenioso y con cierto pathos- de la esencia de nuestra relación con la memoria y con la naturaleza. Calderón no separa memoria y naturaleza, un elefante vive en su memoria. Teresa Calderón se dirige a los escritores, “Levántense”, “Terminen sus libros”, pero también se dirige a la elite. La elite: gente que va invitada al Te Deum de Fiestas Patrias con cara de comulgar. Esa elite ya debería pegarse el alcachofazo.Calderón revela que es inevitable que los elefantes no comulguen con ruedas de carreta y que su memoria y su naturaleza, llevará, -de modo inevitable, repito, de modo natural- a un momento en que los elefantes recuerdan y pierden el miedo. Rebelión de elefantes en la India. Los elefantes salvajes en el estado oriental indio de Chattisgarh: Salen de la selva para ganarle terreno a la civilización. La pérdida de espacio en su hábitat natural ha hecho que los elefantes pierdan el miedo y se aventuren a visitar la civilización, donde destruyen todo lo que se cruza en su camino. Un mito urbano de Santiago dice que la Elefanta Fresia un día logró agarrar por el cuello a un individuo que una vez, en lugar de maní, le había dado un clavo. Ahora creo que ese mito es cierto. De eso habla Teresa Calderón en este libro central. Frente a la humillación no habrá ni olvido ni perdón.

domingo, octubre 05, 2008

Aclaración más que necesaria a quienes aún no entienden qué pasó con el Fondo del Libro 2007

Esteban Saavedra:

Como estudiante de Bibliotecología , compartirás conmigo la tesis de que uno de los problemas de la falta de lectura es que uno a veces no entiende lo que lee.

No encuentro lógica en tu comentario: el lobby se debería hacer antes de que se entreguen los resultados, y no después como en este caso. ¿me entiendes?

Noto que no estás del todo informado, al parecer, e igual metes la cuchara.
No importa.
Aprovecho de contarte.

Durante el año 2007 muchos escritores demandaron transparencia al Consejo del Libro, y más de 300 escritores firmaron una carta pública. El secretario ejecutivo del Fondo del libro renunció. Participamos en series de reuniones, entre otras con la misma Ministra de Cultura. La Ministra se comprometió a enviar la lista de los evaluadores de los últimos años, los jurados que se repiten y un listado de proyectos ganadores de los últimos cinco años.

La nueva Secretaria del Fondo, la bibliotecaria Marcela Valdés, convoca a este grupo de escritores a una nueva reunión el 21 de diciembre. Sin embargo, los funcionarios del gobierno no traen ninguno de los documentos que se habían comprometido. Se fija una nueva reunión, para el día viernes 18 de enero del 2008.

Posteriormente las funcionarias envían por correo un listado incompleto de evaluadores de los últimos 4 años y un listado de los proyectos ganadores durante los últimos 4 años.

Luego de atravesar el purgatorio de esta ardua relación con el Consejo del Libro, se pudo hipotetizar, luego de descifrar estos códigos, y un estudio analítico dejó claro que los problemas del Fondo del libro son de dimensión andina y con tendencia inflacionaria. Se constató la presencia masiva y abusiva en el Fondo del Libro de funcionarios del Estado y la ausencia espectacular, con pocas excepciones, de los escritores, los intelectuales, los grandes universitarios, especialistas e intelectuales independientes.

¿Cuáles fueron las conclusiones con las estadísticas en la mano?:

Graves anomalías, penoso aporte a los escritores y falencias estructurales en el Fondo del Libro son las conclusiones de este estudio analítico en base a la información oficial del Consejo Nacional del Libro.

El estudio, basado a la descodificación de los listados oficiales de los evaluadores y los ganadores de proyectos de los últimos cuatro años (2004-2007), confirma que:

1) Los evaluadores del concurso del Fondo del libro se repiten en el curso de los últimos cuatro años y esos que se repiten son, en su gran mayoría, bibliotecarios.
2) Los ganadores que se repiten no principalmente escritores como se ha hecho creer. Los proyectos ganadores que se repiten de modo reiterado durante estos últimos cuatro años pertenecen o están íntimamente ligados a sectores representados en el jurado del Consejo del Libro, tales como la Cámara Chilena del libro, el Colegio de Bibliotecarios y la SECH. SON JUEZ Y PARTE. Se premian a sí mismos.
3) Existen municipalidades que ganan proyectos de modo reiterado durante los últimos cuatro años, tales como las municipalidades de La Serena, Talca y Valdivia.
4) El Centro Cultural Palacio La Moneda, que preside la Ministra Paulina Urrutia, ganó un proyecto el año 2007, a pesar que el Centro cultural recibe un aporte estatal por ley para su funcionamiento.
5) Durante al año 2007 el Fondo del Libro no cumplió la ley de presupuesto que obliga a que al menos el 60% de los fondos vayan a regiones.
6) Según las bases del concurso 2007, se deberían haber entregado $ 1.713.151.000. Sin embargo, entre los 395 proyectos favorecidos se repartieron $ 1.644.846.778. Existe una diferencia de $ 68.304.222.
7) Los escritores profesionales reciben apenas un 8% del Fondo del Libro en becas.
8) Se constata la masiva presencia de funcionarios del Estado (bibliotecarios, por ejemplo) y pocos escritores, intelectuales, universitarios, especialistas e intelectuales independientes en el Fondo del Libro.
9) La base de todos estos problemas residen en que la ley y el reglamento del Fondo del libro son muy amplias y le dejan al Consejo y a su Secretaria Ejecutiva la potestad para administrar los Fondos de modo discrecional.


No puedo dejar pasar una última cosa. Si lees correctamente, yo no he puesto en duda la honorabilidad de Viviana García. Conozco a su padre, y lo considero un ciudadano valiente y honesto, y creo que Viviana también lo es.



Atentamente,

Omar Pérez Santiago

miércoles, septiembre 17, 2008

Mi elefante recién nacido

Amigos, los invito al lanzamiento de mi libro en La Chascona, el 5 de noviembre, miércoles.

domingo, septiembre 07, 2008

¿Dónde están los ángeles guardianes?

Se solicita a todos los ángeles de la poesía
que rodeen la cama fatal de Mauricio Barrientos
y lo acaricien con su aliento sagrado.

Vayan, ángeles, vuelen,
recojan la sangre dispersa
y alimenten otra vez sus venas.

Que vengan los ángeles de todos los poetas
y si nada pueden contra el designio divino,
tomen delicadamente al poeta, porque sufre
y está herido de muerte por la vida
y póngalo a los pies del Señor
que no hace preguntas y perdona.

¡Ángeles! corran, vuelen al domicilio de paso
Hospital Salvador de Santiago de Chile.

¡Dios Te Salve, Mimicho!

sábado, agosto 23, 2008

Omar Pérez Santiago de la pandilla de Malmö recuerda a Carlos Geywitz

Los ángeles de ayer partimos camino al olvido

Omar Pérez Santiago

“Con nuestra púrpura fragancia
Los ángeles de ayer partimos camino al olvido.
Los días aquellos que oscurecieron los sueños
Reducidos a un susurro.
Muerte…"

Carlos Geywitz
Fotografía: Ramón Maldonado

Carlos tenía 29 años cuando llegó a Estocolmo. Joven revolucionario de Concepción, estudió sociología, fue detenido por los militares y luego se exilió en Estocolmo huyendo de la dictadura chilena, junto a otros cientos de chilenos y argentinos perseguidos.

En la hermosa Estocolmo aprendió todo lo que tenía que aprender. Aprendió a tomar café, a tomar mucho café, como lo hacen la mayoría de los suecos. Nunca más “nescafé”. Aprendió a sacarse los zapatos al ingresar a cualquier casa. Aprendió a decir su nombre al contestar el teléfono: “Geywitz”. Aprendió a llegar a la hora.

Pero sobre todo, abrazó a la poesía y nunca más la abandonó. Con sus amigos, Sergio Infante, Adrián Santini, Sergio Badilla y Edgardo Mardones, (que ahora están desolados), fundaron el grupo Taller, uno de los grupos poéticos valiosos de la historia moderna de la poesía chilena, aunque aún no se encuentre una antología del grupo. Esos eran chicos muy creídos y muy serios en la poesía. No era fácil polemizar con ellos, ni entre ellos. Se la tomaban muy en serio. Tan comprometidos que Sergio Infante y Adrián Santini se hicieron doctores en literatura en la universidad de Estocolmo. La disputa de un solo verso en un solo poema podía significar que no se hablaran en semanas.

Y yo creo que soñaban conquistar el mundo cuando en 1981 viajaban en tren desde Estocolmo, pasando por Malmö y cruzando Dinamarca hasta llegar a Rótterdam, para participar a ese gran encuentro, el encuentro en Rótterdam, del Instituto para un Nuevo Chile.

Fue en el departamento de Sun Axelsson. Fue en la casa de la escritora sueca que supe que Carlos era el chico regalón de la dueña de casa. Lo mimaba. Y Carlos tradujo dos libros de la Sun al castellano.

En 1989 se organizó un encuentro mundialmente famoso en Estocolmo. El evento "La Reconstrucción del Tiempo" -un mito en los círculos de poetas chilenos-, se inició con una recepción en el departamento de Sergio Infante y Aurora Azócar. Recuerdo que estaban allí poetas que venían de Chile como Teresa Calderón, Diego Maqueira, Carmen Berenguer, Andrés Morales, Elicura Chihuailaf, y otros venidos de otros países como Gonzalo Millán, Tito Valenzuela, Juan Cameron y Walter Hoefler. Estuvieron también allí los argentinos Mario Romero y Cristian Kupchick y los uruguayos Roberto Mascaró, Sergio Altesor, Juan Carlos Piñeyro. Y se hicieron charlas en la universidad de Estocolmo, cuando aún Sergio Canut de Bonn estaba vivo. Sé que Canut de Bon estaba vivo, por que lo vi entrar a la sala apoyado en un bastón. Apoyado en un bastón pero vivo (Canut de Bon al Nóbel). Recuerdo muy bien el día del encuentro en el monumental auditorium del Moderna Museet de la calle Skeppsholmen de Estocolmo. Digo que lo recuerdo bien, pues Carlos leyó su entonces ya emblemático poema sobre el cerdito, Amacnédota, que producía una risa contagiosa en el público, aunque el poema era triste y desolado y crítico de la civilización. Carlos tenía un estilo rockero, algo duro, irónico e incrédulo:

DESDE SIEMPRE INCREDULO
Una luz se me resbala por la infancia:
estoy yo, niño, sentado
sobre mis abismosdías, nombrando,
hacia las doce de la noche
a un Santa Claus
que lucha por librarse
de su paracaídas.

El año 1990 nos encontramos en Santiago de Chile, en el Encuentro Hispanoamericano de Poesía, de la Universidad de Santiago. Es difícil olvidar ya esas sobremesas en un restaurante cerca de las Estación Central, con Jesús Ortega, Sergio Badilla, Jaime Siles, Teresa Calderón, Antonio Cisneros y otros poetas más.

La última vez que vino a Chile fue en el ChilePoesía, que dirige José María Memet, cuando vinieron otros tantos poetas que viven fuera de Chile. Era el año 2005 y yo estaba allí sentado en unas sillas que habían puesto en la plaza de la Constitución cuando Carlos Geywitz leyó su poema emblemático con La Moneda a sus espaldas. Estaba contento.

Y la noticia ahora dice que Tito Estrella lo encontró en su departamento.
Tito Estrella, emblema de los años de exilio de Estocolmo, lo encontró ya muerto en su departamento.
Todo ha terminado.
Y me han dado ganas de poner una música dura.

Termino con un poema sobre la muerte seductora de Sergio Infante, que lo imagino lloroso, hoy en Estocolmo de agosto.

EMBLEMATICA
¡Mira!
La muerte se desnuda
en tu ventana,
Y eso
de la osamenta y la guadaña
apenas era un chiste,
un chisme del más acá,
el último susurro
de un mal fabulador.

viernes, agosto 22, 2008

El cuarteto de Estocolmo


¡Helos aquí!
De derecha a izquierda:
Sergio Infante, Adrián Santini, Sergio Badilla y Carlos Geywitz, cuyos restos serán repatriados a Chile donde los amigos estaremos esperando para homenajearlo con mucha poesía, risas y vino, como le gustaba a él.


Carlos y su antigua amante

El cuarteto de Estocolmo

Grupo Taller de Estocolmo Fue un colectivo de escritores chilenos fundado en 1977, en Suecia, por los poetas Sergio Infante, Adrián Santini y Carlos Geywitz

foto:Ramón Maldonado GIF.bilder 15731byte © RM Foto: Ramón Maldonado
Sergio Badilla, Adrián Santini, Sergio Infante, Carlos Geywitz.
Las fotografías pertenecen al ojo mágico de Ramón Maldonado



Teresa
Para mí también es un momento de oscuridad. Fuimos muy amigos en la normalidad y monstruosos en las copas. Siempre terminábamos nuestras juntas espirituosas echándonos puyas lacerantes. Era una forma de comunicarnos en los años mozos, cuando había lugar para meternos de cabeza en el caos y otros laberintos. Me recuerdo de su ratón en la solapa y su risa irónica. Él solía mofarse de mi hipocondría y yo de su apellido alemán que no calzaba con su talante, pequeño y cetrino.


¿Cómo estás "hipocondrio" me preguntaba cuando nos veíamos, aún en las callejuelas de la vieja Holmia y yo le contestaba; necesito un valet con apellido ilustre que me ayude con mis bártulos cuando regrese a Chile.

Se nos ha ido en una puerca soledad aquel que era un poeta sociable. Solo, con un nudo coagulante que se le incrustó en su corazón de niño travieso. Él, que pensaba que la muerte es para los demás, para los que la buscan, no para quienes la desprecian o se la beben con fanfarria en el bar de la esquina, mirándole el trasero respingado a alguna jovenzuela. Su amigo de las viejas aventuras epopéyicas de la represión, Tito Estrella, lo encontró el martes 20, ya rígido, con una tiesura que no era la de el chico Carlos, porque él era movimiento, gesticulaciones y palabras de ingenio.

Hoy, 22 de agosto, habría cumplido 60; puedo imaginarme que Carlos, no quería enfrentarse a la puerta sibilina de la vejez, por eso se quedó en la edad de afuera, en las edad cuando todavía se puede fingir o quizás imaginarse que se es joven. Él se fue así, dejando partir dos días antes de su silencio, a su única hija a Nicaragua. Estaba bien, una pequeña trombosis en una pierna que un poeta andariego es capaz de doblegar. Lo engañó la parca, porque probablemente se hizo pasar por una antigua amante que aún tenía caricias para darle en esa última soledad.

Saludos dolorosos Teresa

Sergio Badilla Castillo

jueves, agosto 21, 2008

Carlos, Teresa y Diego en Estocolmo, 1989


Hasta pronto, Carlos, amigo de mi alma.
Tan joven aún.
Éramos felices e indocumentados.

Te llevo clavado en la solapa.
Mil estrellas para ti, Poeta.
Tere

Carlos Geywitz ha muerto solo, el lunes en su departamento de Estocolmo y ayer lo encontró un amigo


LO INATRAPABLE Y LO QUE MUERDE

el tiempo pasa fugaz entre mis labios y tus labios
y la múltiple rutina de sus ciegos incisivos
tatúa en mi pecho una escarcha que palpita
el tiempo pasa odiado mutante de piel
se acomoda en una silla sin respaldo
como perro que odia su rol de centinela
el tiempo pasa amado por ardientes reptiles
que acomodan galantes las sábanas carmesíes
que protegen ese beso tuyo que agobia mi nostalgia
la que siempre regresa con los flancos vacíos

Este es uno de sus muchos poemas escritos en el exilio desde 1973 donde llegó siendo apenas un niño. ¿Qué le ofrecía Chile?

¿Lo recuerdas, amigo Goñi, gran ministro que viviste con él tantos dolores?

domingo, agosto 17, 2008

Ahora sí que la hizo de oro el Consejo Nacional del Libro y la Lectura

ESTO LE PASÓ A UN ESCRITOR QUE SIGUE CREYENDO EN EL CONSEJO Y LA MINISTRA DE LAS TELESERIES.


¡Lean y saquen sus propias conclusiones!


Now the sneaking serpent walks
In mild humility,
And the just man rages in the wilds
Where lions roam.

(The argument, William Blake)


Amigos:

Para no aceptar la exclusión, que le gustaría a la mediana ministra de cultura, postulé con un libro de cuentos a la Beca de creación literaria 2008.

Hoy veo los resultados que publican en la página del Consejo.

¿Qué dice el evaluador, que no conozco, ni sé quién es?

Dice lo siguiente:

Fundamento de la Evaluación Técnica:

Excelentes cuentos. Excelente formulación del proyecto. Excelente asimilación narrativa. Gran prioridad.

Fundamento de la Evaluación Cualitativa:

Alta calidad literaria prosística. Muy buenas publicaciones previas de novelas y cuentos. Trabajo literario serio y consecuente. Merece el apoyo del Consejo.

Y más abajo viene la resolución, que habría tomado el Jurado

Resolución No Seleccionado.

¿Quién es el jurado, entonces?

Fundamentación “En virtud del procedimiento establecido para este concurso público, el Consejo Nacional del Libro y la Lectura, constituido como Jurado y conforme a sus facultades legales y reglamentarias, resolvió no seleccionar su proyecto, considerando los recursos disponibles para esta convocatoria y los criterios de evaluación previamente señalados en las Bases de Concurso”.

Entonces, es el Consejo el Jurado, dicen allí

Mi pregunta, como ocurrió antes, te recuerdas, surgió entonces.

Los veo en la página web oficial del Consejo del Libro. Uno de ellos es Jaime Hales. Le escribo, para preguntarle si él participó como Jurado, si el firmó el acta de resolución. Su respuesta es la siguiente:

“Renuncié hace varios meses al CNL, por cuestiones que no es del caso explicar ahora.

No he conocido tu proyecto ni he votado de modo alguno respecto de él.

No tuve nada que ver en eso y si aparezco en un acta es absolutamente falso, no sé quién te lo puede haber dicho. Me gustaría aclararlo.”


Hablo por teléfono con él. Yo le cuento que él aparece en la página de consejo como tal. Efectivamente, Jaime Hales se interesa en aclararlo y le escribe a Marcel Valdés, la secretaria del Fondo.

Marcela:

Te he llamado con insistencia hoy sin suerte.

He recibido algunas cartas de escritores en las que me piden explicaciones respecto de mi voto de rechazo a sus proyectos. Les he manifestado que desde abril, a lo menos, ya no soy parte del Consejo Nacional del Libro. Ellos me han respondido que cuando llaman le dan una nómina en la que figuro y que también mi nombre está en la WEB. Te ruego restablecer el orden y la verdad. Sería bueno que se conociera la forma en que votan los consejeros.

Gracias.

Jaime Hales

Efectivamente, al otro día Jaime Hales es borrado de la lista en la página oficial del Consejo.

Le escribo a Sonia Montecino, representante de la Presidenta de la República, antropóloga y escritora. Ella me contesta amablemente:

Estimado Omar, no asistí a esa reunión del Consejo lo cual se puede verificar en las actas y firmas de cada reunión, en realidad no he ido a varias este año debido a que tengo una gran carga de trabajo. De todos modos preguntaré por esta situación que me comentas. Saludos de Sonia Montecino.

Llamo por teléfono y le solicito al Fondo del libro que envíen los correos correctos de los otros consejeros. Me lo envían. Allí aparece Raynaldo Lacámara, actual presidente de la Sech. Le escribo. Me contesta lo siguiente:

Estimado Omar:

Lamentablemente la información que usted maneja es equivocada. No soy miembro del Consejo desde febrero de 2008, así es que por lo mismo no he tenido ninguna participación en el proceso de becas al que usted se refiere.

Le sugiero que para aclarar sus dudas se dirija especificamente al Consejo mismo, ahí con toda seguridad le aclararan lo que desea saber.

Atentamete

Reynaldo Lacámara

Viviana García, la representante del Colegio de Bibliotecarios A.G. Bibliotecaria, me contesta:

Omar, que bueno que te acordaste de mi. Por ahora lo que te puedo decir es que el Consejo del Libro funciona como jurado y no como evaluador, nosotros no vemos caso a caso cada proyecto en sí. No quiero eludir una respuesta y voy a buscar los antecedentes que tengo (en mi casa) y voy a tratar de responderte con mayor precisión. En todo caso con el comentario emitido por los evaluadores que es muy bueno, yo creo que debes postular al segundo llamado, ya que lo que si te puedo decir es que uno de los problemas para los y las postulantes de Santiago, es que siempre se les aplican más restricciones y exigencias, porque el Consejo puede asignar hasta el 40% de los recursos a la Región Metropolitana y la cantidad de postulantes es realmente abrumadora, por lo tanto la vara siempre está mucho más alta. Igualmente voy a revisar tu caso particular a ver si te puedo dar mayor tranquilidad.

Atte.,

Viviana

Y Carolina Rivas, representante Ministerio de Educación y escritora chilena, me dice lo siguiente:

Estimado Omar: lamento que el proyecto no haya sido seleccionado en esta oportunidad. El Consejo, del cual formo parte, convoca a evaluadores externos para éste y cada concurso público, los que son los que aportan de las consideraciones de evaluación. Le rogaría hacer llegar la consulta al propio Consejo, a su Secretaria Ejecutiva: Marcela Valdés, a fin de que pueda obtener mayor información. Entiendo que su caso no es el único y corresponde que Ud., quede debidamente al tanto del proceso.

Asimismo, puede consultar al respecto de un posible “segundo llamado” para este año 2008.

Le saluda con especial atención,

(Marcela Valdés, es una chica con cara de perdida que pusieron allí el año pasado)

En todo caso, como tú puedes leer, ni Viviana García, ni Carolina Rivas confirman que han participado en algún jurado propiamente tal, ni menos si han firmado algún acta de resolución.

El resto de los consejeros no me contestó el correo:

Gregorio Angelcos. Representante de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH).

Nivia Palma Manríquez. Directora de Bibliotecas, Archivos y Museos.

Jorge Pavez Urrutia. Representante del Colegio de Profesores de Chile A.G.

Francisco Javier Pinedo Castro: Representante del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH) desde 2006.

¿Qué Consejo es este, qué argumentos? ¿De qué Jurado, de qué Consejo hablan?

Cavilo y no consigo comprenderlo. ¿Existirá esa Acta del “Jurado”? ¿Quienes participaron realmente? Servirá de algo la nueva ley de transparencia que ha sido promulgada justamente hoy y que obliga a los organismos de la administración del Estado a entregar y a publicar antecedentes sobre sus actos y resoluciones?

Yo creo que Kafka estaría muy confundido.


Un abrazo

domingo, agosto 10, 2008

sábado, agosto 02, 2008

Osvaldo Ulloa ha muerto: llevaba poema inéditos en sus bolsillos




Gracias sor Teresita de la Teleserie por permitir que un poeta más se inmolara por falta de los sueños por los que él luchó, y acaso más que usted, señora Urrutia.
¡Qué dolor y qué vergüenza al mismo tiempo!
¿Quién será su próxima víctima, señora Paulina de las Malas Artes?

jueves, julio 17, 2008

A Clelia, mi mejor enemiga

Nunca escuché que la muerte era carne de muerte.
Sin embargo te he visto,
fumándote un huiro en la esquina del cité.

Te está esperando,
tu maldad grita en forma de cáncer
y se escurre como una pus violenta en la acequias.

Dicen que ya no robas en las tiendas, Clelia,
que se te van yendo las fuerzas
que tan vieja como estás
tienes miedo que te pillen
y que quiten el botín.
Oh, vanitas vanitates,
te han prohibido teñir las raíces de tu pelo
la quimioterapia y la tintura no se llevan bien pero se llevan los premios,
en la complicidad de los ministerios y los misterios.

Te han visto, Clelia, encendiendo cigarrillos con billetes de cien dólares
tú, la dueña de casa, engrasada en condilomas
y fumas y bebes para que la muerte se confunda
y entre tú y ella, se lleve a sí misma
al averno más negro.

Pero la muerte te conoce hace rato,
y contigo ya nadie se equivoca.

Te quiero, Clelia,
te quiero muerta y repodrida como el gusano que eres.
¡Que tengas una muerte inolvidable!