
Los días se solazan de ausencia
especialmente el domingo.
Entonces falta la sal de tu boca
y si eso falta me falta todo.
Vienen y van los fragmentos
de días pasados y años y tiempos
que no entienden de minutos ni horas
porque todo es tan frágil por dentro
y vana toda palabra
que no alcanzó a ser promesa.
2 comentarios:
Siempre me pregunto eso...si son vanas las palabras que no alcanzan a ser promesas...
me gusta tu blog!
Belleza en el rocío de la palabra, aunque se esfume.
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