domingo, octubre 28, 2007

Ciegos domingos


Los días se solazan de ausencia
especialmente el domingo.
Entonces falta la sal de tu boca
y si eso falta me falta todo.

Vienen y van los fragmentos
de días pasados y años y tiempos
que no entienden de minutos ni horas
porque todo es tan frágil por dentro
y vana toda palabra
que no alcanzó a ser promesa.

2 comentarios:

indianguman dijo...

Siempre me pregunto eso...si son vanas las palabras que no alcanzan a ser promesas...

me gusta tu blog!

Lila Magritte dijo...

Belleza en el rocío de la palabra, aunque se esfume.