viernes, mayo 04, 2007

LA MUERTE BAJA DE REPENTE

De por vida
en la vida
probándose los cuerpos
como un guante
perfecto en cada uno de sus dedos.

Es masa de aire en busca de aire.

Este cuerpo no me calza, dice
hasta la próxima visita
y a otro cuerpo
porque no es la hora de las horas
de nuestra hora,
todavía.

Entonces ya no sabemos si tú eres yo
o yo soy tú con otro nombre
porque la muerte soy yo
probándome tu cuerpo
que aún respira por la herida.

4 comentarios:

lila dijo...

Hay que probarse siempre los vestidos de la vida.

capitan dijo...

muchos cuerpos una sola muerte

Rafa dijo...

A veces, la muerte galopa...

angel dijo...

Me recuerda de lejos a Pavese, pero con una voz diáfana, la del dolor certero.