jueves, febrero 12, 2009

Carlos Geywitz: polvo serás, mas polvo enamorado


Carlos ha regresado a su patria que lo desterró cruelmente en los años de la dictadura militar. Suecia lo acogió como a tantos chilenos. Allí hizo su vida y su muerte.

Ahora han llegado Marcos y sus amigos a cumplir con el último deseo del poeta: que sus cenizas fuesen esparcidas en el desierto chileno, en la quebrada de Acha, el lugar donde las presencias tutelares lo esperan.

La ceremonia se efectuará el 18 de febrero de 2009 y todos los que quieran acompañarlo están invitados. Escierto, Arica, el desierto, ¡tan lejos! Sin embargo, sus amigos han venido desde el otro lado exacto del planeta, ¿cómo entonces no podremos ir nosotros que estamos en Chile? Es cierto, Chile es largo y los viajes son onerosos.

Sergio Infante, poeta del cuarteto de Estocolmo junto a Sergio Badilla y Adrián Santini, me escribe: "Tere, ese viaje al desierto tómalo con alegría porque a Carlitos le hubiera gustado ver tu sonrisa y saber que vas a estar cuando se cumpla su último deseo".

2 comentarios:

Lila Magritte dijo...

Carlos vuelve al desierto... pronto aparecerán nuevos geoglifos entonces y un oasis salvífico donde canten a coro nuestros acostumbrados espejismos. Esos que no se cansan de vivir porque saben que la muerte es otro cuento.

¡Carlos Vive!

Therese Bovary dijo...

Sí, Lilita, tus palabras son proféticas y poéticas. Y Carlos lo sabe y nos escucha.
besos